Nota del editor: este artículo se publicó por primera vez el 14 de octubre por Ethan Housewright y fue traducido al español por Jessica Nino.
Hace unas semanas aparecieron volantes en West Campus que advertían de una “falsa clínica de embarazo”.
Los volantes se refieren a la Trotter House, una organización pro-vida ubicada en la calle Río Grande que ofrece recursos para aquellas que puedan estar embarazadas. Una semana después de que se colocaron los volantes, los líderes de la organización estudiantil expresaron su preocupación por Trotter House. El grupo habló en un video subido a la página de instagram de MayDay Health, un grupo de educación en salud reproductiva sin fines de lucro.
“Esa ansiedad de que una de mis compañeras vaya a entrar en una de estas instalaciones y potencialmente recibir daño emocional y consejos médicos incorrectos es muy alta”, dijo Miya Walker, copresidenta del Proyecto de Acción Feminista, en el video de Instagram,
Cuando se le pidió que respondiera a las afirmaciones sobre ser una “clínica de embarazo falsa” la portavoz de Trotter House, Angela Weatherly, dijo en un correo electrónico que la organización no es un centro médico y “no pretende serlo”.
Como organización Cristiana, Trotter House cree que es importante “Decirle a las mujeres la verdad sobre el aborto” dijo Weatherly en un correo electrónico. Dijo que esto incluye información sobre los riesgos del aborto según los descrito por el Departamento de Servicios de Salud de Texas en su publicación “El derecho de la mujer de saber”. Según el panfleto, uno de los riesgos de tener un aborto es la muerte. Los CDC dicen que hubo 0,73 muertes por cada 100,000 abortos legales entre 2008 y 2011.
“Una vez que las mujeres están allí, podrían empezar a preguntar sobre el aborto, y ahi es cuando, por lo general, estos centros de crisis de embarazo avergüenzan a las mujeres para que no se hagan un aborto”, dijo Walker.
Walker dijo que también está preocupada por el anuncio de Trotter House de “reversiones de píldoras abortivas”, que según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos “no está respaldado por la ciencia”.
“Nos referimos a los médicos que manejan las reversiones de píldoras abortivas”, dijo la directora ejecutiva y fundadora de Trotter House, Lori DeVillez, en un correo electrónico. “Si la madre decide que no quiere el aborto o cambia de opinión, queremos ayudarla”.
DeVillez dijo que no tienen enfermeras ni médicos en el lugar, pero no están obligados a hacerlo ya que no son un centro médico. Sin embargo, dijo que cuentan con ecografistas certificados que pueden realizar ecografías.
El video afirma que Trotter House está financiada con fondos públicos. Sin embargo, DeVillez dijo en un correo electrónico que la instalación no recibe ningún financiamiento del gobierno.
“(Trotter House) ofrece ayuda, sanación y esperanza”, dijo DeVillez en un correo electrónico cuando se le preguntó si las afirmaciones en los carteles eran precisas.
La organización proporciona apoyo a los padres, incluyendo “pañales, toallitas húmedas, fórmula, ropa, cochecitos, cunas, etc., así como clases”, dijo Weatherly en un correo electrónico. Su sitio web también menciona pruebas de embarazo y ecografías gratuitas.
Eileen Artigas, directora creativa de Mayday Health, coordinó con grupos estudiantiles el video y organizó la colocación de carteles alrededor del campus para advertir a los transeúntes que se acercaban a una “clínica de embarazo falsa”.
“Trabajamos muy de cerca con nuestro equipo legal y otros expertos en la materia”, dijo Artigas. “(Nuestro mensaje fue) hacerle saber a la gente que estos (centros de embarazo en crisis) pueden no tener personal capacitado médicamente en el centro y pueden querer disuadir a las personas embarazadas de hacerse un aborto”.