Nota del editor: este artículo se publicó por primera vez el 26 de marzo por Genevieve Britten y fue traducido al español por Maryella Diaz.
El 14 de marzo una corte de apelación le permitió a la administración de Trump reforzar una orden ejecutiva que instó al Departamento de Educación de los EE. UU. a crear una guía que prohíbe las políticas de diversidad, equidad e inclusión ‘ilegales’ en las instituciones educativas.
El bill del senado 17, que entró en efecto durante enero del 2024, prohibió a las oficinas y entrenamientos de DEI en los colegios y universidades públicas en Texas, significando que UT ya ha cumplido con muchas de las directivas federales nuevas. Sin embargo, la nueva guía estableció requisitos adicionales que no están explícitamente cubiertos por el SB 17, los cuales las universidades deben seguir o arriesgarse a perder fondos federales.
A diferencia de SB 17, la guia federal de DEI podría aplicar a el curriculum de la universidad, comentó Amalea Smirniotopoulos, asesora principal de políticas del fondo de defensa legal, una organización legal para la justicia racial asociada con la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP).
La guia declaraba que “practicas extremas” en el nivel de universidad, incluyendo cursos requeridos “diseñados para resaltar y enfocarse en los estereotipos raciales”, son formas de “acoso de escuela-hacía-estudiante” sujeto a el Título VI , el cual prohíbe el uso de fondos federales para prácticas discriminatorias raciales. Gran parte de la guía federal sobre DEI sigue siendo incierta, ya que no define DEI ni aclara qué prácticas de DEI son ilegales, dijo Smirniotopoulos.
La guía sobre DEI, que incluye la carta ‘Dear Colleague’ del 14 de febrero del Departamento de Educación y el documento de preguntas frecuentes del 28 de febrero, prohíbe cualquier iniciativa que trate a los estudiantes de manera diferente según su raza en instituciones educativas financiadas federalmente. Bajo el Título VI, el gobierno federal puede retener fondos de las instituciones que no cumplan.
Un juez federal temporalmente bloqueó el reforzamiento de la mayoría de las partes de la orden ejecutiva contra DEI de Trump el 21 de febrero. La sentencia siguió a una demanda del 3 de febrero, que argumentaba que las órdenes no definían términos clave como ‘DEI ilegal’ y violarían la libertad de expresión. La corte de apelaciones levantó la suspensión en marzo basándose en la probabilidad de que las órdenes no violen directamente la libertad de expresión.
Un portavoz del sistema de UT dijo que sus instituciones cumplen con las leyes estatales y federales.
Cualquier persona que desee denunciar a una escuela por discriminación puede presentar una queja a través de la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación. La oficina intentará negociar un acuerdo de resolución voluntaria con la escuela antes de posiblemente referir el caso a la corte, según las preguntas frecuentes.
Karma Chávez, profesora y jefa del departamento de Estudios Mexicanos Americanos y Latina/o, dijo que le preocupan las implicaciones de la guía federal sobre DEI en cursos como el de ella, que abordan temas relacionados con poblaciones LGBTQ+, poblaciones de color y movimientos sociales.
“Alguien que no entienda realmente la diferencia entre DEI y el currículo académico… podría denunciarme y ponerme a mí, a mi departamento o a toda la institución bajo investigación”, dijo Chávez. “Crea un efecto de enfriamiento, y es una amenaza real a nuestra libertad educativa: la libertad de enseñar y aprender, que ha sido un valor fundamental de la educación superior por más de 100 años.”
Sin importar lo ‘descaradamente racista y discriminatorio’ que el gobierno sea respecto a lo que quiere omitir de la educación superior, la comunidad encontrará formas de resistir, dijo Mariah Adeeko, directora de comunicaciones de la Agencia Queer y Trans BIPOC, una organización estudiantil que antes formaba parte del Centro de Participación Multicultural antes de su cierre tras la implementación del SB 17.
Todo lo que (el gobierno) está haciendo es recortar más trabajo para nosotros, y vamos a hacer ese trabajo porque sin hacerlo estaríamos dándole a el estado lo que quieren”, dijo Adeeko, estudiante de último año de retórica y redacción. “No sería normal que el personal y los estudiantes de UT Austin dejen que el estado se salga con la suya (con las restricciones en el aula).