Hablar en público es como levantar pesas: comienzas con repeticiones ligeras, cada una desafiante pero soportable. Con el tiempo, a medida que construyes fuerza y confianza, aumentas el peso, y lo que antes parecía difícil se convierte en algo natural.
Para muchos de nosotros, la noción de ser extrovertidos o introvertidos está profundamente arraigada. Sin embargo, esta visión binaria no captura completamente la complejidad de la personalidad humana; hay muchos matices y gradientes intermedios. Independientemente de cuán tímido o extrovertido te consideres, puedes dominar el arte de hablar en público a través de la práctica.
Comienza practicando tus habilidades de hablar en público en entornos más pequeños y avanza hacia los más grandes. Por ejemplo, trabaja en sentirte cómodo en conversaciones uno a uno antes de pasar a discusiones más intimidantes en grupo o en un salón de clases.
“Cuando la gente piensa en hablar en público, piensa en estar en un escenario frente a una audiencia, pero ese no es (el único entorno en el que) ocurre el hablar en público”, dijo Brendon Bankey, director del equipo de debate de UT y profesor asistente de instrucción en el Moody College of Communication. “Hablar en público también es tu capacidad para participar en una conversación en clase. (Incluye) poder liderar una reunión y organizar a otros miembros de un equipo.”
Como estudiante de tercer año, me siento muy satisfecho con las habilidades de hablar en público que he desarrollado en la universidad. Tuve que aprender este comportamiento durante mi primer año. No me sentía tan cómodo hablando en clase, acercándome a mis profesores de forma individual, participando en grupos de estudio o hablando con mis compañeros. Sin embargo, todas estas son cosas que he dominado al salir de mi zona de confort.
“La práctica mejora el proceso y brinda mejores resultados”, dijo Bankey. “Lo que sugiero es que vayas acumulando esa práctica en entornos de grupos pequeños para que después te sientas cómodo al acercarte a audiencias más grandes.”
A medida que comencé a aceptar la incomodidad y los nervios que vienen con hablar en público, mi destreza verbal mejoró. Empecé a participar más en clase, me obligué a ir a las office hours de mis profesores con una lista de preguntas y posibles temas para discutir y me involucré en charlas informales con mis compañeros. Sentirme preparado antes de hablar me ayudó mucho. Completar las lecturas para la clase y saber de antemano sobre qué quería hablar durante las office eliminó una gran parte de mis nervios.
Mi primer paso consistió en tomar la iniciativa para mejorar mi habilidad para hablar en público. Mi segundo paso fue planificar formas de lograrlo, y mi tercer paso se centró en practicar. Hablar en público pasó de ser algo esforzado e intimidante a algo que se siente como segunda naturaleza.
Es importante dar pequeños pasos y establecer metas hasta que te sientas seguro de ti mismo. No hay mejor manera de abordar el hablar en público que hablando en público. Al principio es intimidante y abrumador, pero se vuelve más fácil cuanto más lo haces.
“La mejor manera de desarrollar la habilidad de hablar en público es prepararte para ello”, dijo Rocket Catalano, estudiante de segundo año de antropología. “Hablar en público es una habilidad. No es un talento. No es algo con lo que se nace.”
Además, tener la mentalidad correcta es esencial para ganar suficiente confianza y dar esos primeros pasos. Reconoce que lo que tienes que decir es válido y valioso. Ya sea en el aula, en una reunión, hablando con un extraño o en cualquier otro lugar, tienes una perspectiva única que aportar en cada situación. Tus pensamientos e ideas merecen ser expresados. Defiende tus puntos de vista y elimina la barrera de ansiedad o inseguridad que has creado en tu mente.
Si estás dispuesto a levantar esa primera pesa, te sorprenderá lo fuerte que puede llegar a ser tu habilidad para hablar en público. Cuanto más practiques, más se desarrollarán tus habilidades, y lo que antes parecía intimidante pronto se sentirá fácil.
Mendoza es un estudiante de filosofía de El Paso, Texas.
