Nota del editor: Algunas entrevistas para esta historia se realizaron en inglés y luego se tradujeron al español; su contenido ha permanecido inalterado.
El New York Times publicó una investigacion sobre las acusaciones de abuso sexual contra mujeres y niñas de Cesar Chavez, un ídolo y fundador del movimento de United Farm Workers, el sindicato de trabajadores agrícolas más grande de Estados Unidos.
La evidencia extensiva incluye audios, cartas, correos electrónicos, testimonios, notas de juntas y otros materiales encontrados en los archivos de la organización.
César Chavez nació en 1927 en Yuma, Arizona, en una familia Mexicoamericana. Su adolescencia como trabajador de agrícola migrante fue lo que empujó su lucha contra la discriminación hacia los latinos. Chavez fue reclutado en el 1952 para trabajar en la Organización de Servicio Comunitario (The Community Service Organization), pero eventualmente empezó su propia organización en 1962 junto con Dolores Huerta, llamada la Asociación Nacional de Trabajadores Agrícola, la que eventualmente se convirtió en la Unión de Trabajadores Agrícolas en 1972. Chavez falleció en 1993 a los 66 años.
La investigación se enfocó principalmente en tres mujeres: Ana Murguia, Debra Rojas y Dolores Huerta. Aunque sus historias fueron las más prominentes, las declaraciones de varias otras mujeres que fueron parte del movimiento también implican conductas sexuales inapropiadas por parte de Chavez. Acorde a la investigación, muchos recalcan que la presencia de Chavez era como la de una celebridad e “hipnotizante”, lo que lo llevó a convertirse en la cara del movimiento.
Ana Murguia, tenía 13 años cuando Chavez, a los 45, abusó de ella por primera vez. Chavez conocía a Debra Rojas desde que tenía 8 años, tocandola de forma inapropiada desde los 12 años, lo que llevó a Rojas a intentar de quitarse la vida múltiples veces antes de los 15 años. Dolores Huerta, cofundadora del movimiento con Chavez, anuncio que ella tambien sufrio de abuso sexual, llevandola a quedarse embarazada dos veces de Chavez, algo que mantuvo en secreto durante casi 60 años.
El activista fue celebrado y reconocido por varias entidades; estados, ciudades, organizaciones e instituciones educacionales celebraban a Chavez anualmente en su cumpleaños, el 31 de marzo, con festivales, marchas y juntas comunitarias. A nivel nacional, fue premiado después de su muerte con el honor presidencial por el Presidente Bill Clinton en 1994, y en el 2012, el Presidente Barack Obama dedicó un monumento de 108 acres en La Paz, California, donde trabajó Chavez a lo largo de su vida.
En Tejas, varias escuelas, parques, calles y estatuas llevan la memoria de Chavez. La ciudad de Austin renombró la calle originalmente llamada “First Street” a “Cesar Chavez Street”. Ahora, hay conversaciones entre la ciudad, políticos y la comunidad sobre cambiar el nombre. Los organizadores del festival anual en Austin cancelaron el evento celebrando a Chavez y el movimiento, y compartieron su decepción por las noticias.
En UT Austin, el departamento de estudios Mexicanos y Latino Americanos tiene la cara de Chavez por sus paredes y oficinas, y la universidad instaló una estatua de Chavez el 9 de octubre de 2014, ubicada en el West Mall. La universidad no ha dicho nada sobre el futuro de la estatua.
La noticia de las alegaciones de abuso sexual ha dejado a la communidad con muchas conversaciones y preguntas dificiles, incluyendo como navegar la memoria de uno de los movimientos más significativos para los derechos civiles de los latinos cuando su ícono es acusado de ser un abusador.
Karma Chávez, una profesora y jefa del departamento de estudios mexicanos y latinos de UT, relata que aunque nunca se espera una noticia así, ya había escuchado que Chavez era una persona difícil con la que trabajar y estar cerca. Sin embargo, no está de acuerdo con la manera en la cual ciertas entidades, como la Agencia de Educación de Texas (TEA), rápidamente actuaron para removerlo completamente del currículo.
“Discrepo fundamentalmente de esa decisión, porque, como saben, él es parte de nuestra historia. Y sus acciones, sus deplorables acciones, también son ahora parte de nuestra historia con la que tenemos que lidiar”, dijo la profesora.
Igualmente, explica que deberíamos de seguir enseñando la historia del movimiento y de Chavez en una manera apropiada para diferentes edades.
Joey Saylor, una estudiante de inglés y estudios mexicanos y latinos de UT, llama la atención a lo complicado que es ser sensitivo a las acusaciones sin borrar la historia del movimiento, y más generalmente, de los latinos.
“Yo honestamente pienso que mucha gente va a tomar esto como una excusa para echarle la culpa o criticar el movimiento Chicano en su enteridad.”
Alicia Perez-Hodge, la cofundadora de HABLA, la organización que organizaba la celebración cancelada de Chavez en Austin, relata cómo cree que las comunidades deberían de enfrentarse a la noticia.
“Creo que cada ciudad, cada comunidad, tiene que decidir entre ellos cómo van a tratar con esta situación, porque todos son diferentes.”
Perez-Hodge cuenta que sintió una traición cuando vio las acusaciones hechas en la investigación.
“Fue una, una cosa muy triste, y para mí, como que Cesar Chavez murió ese día como lo conocía yo, y ahora es otro”.
Activa en la comunidad latina, Perez-Hodge se ha sorprendido con el “entendimiento y la sensibilidad” de mucha gente con el “trauma” que está sufriendo la comunidad latina. Cuando se le preguntó sobre el impacto de las noticias de abuso por Chavez en la comunidad, respondió que le podria dar licencia a mujeres y victimas de abuso sexual para hablar sobre su historia.
“Tenemos que crear situaciones donde las personas se sienten empoderadas y también protegidas para decir su historia.”
Para recursos para abuso sexual, Llame al 800-656-4673 o envíe HOPE al 64673
Para hablar con los servicios de UT por teléfono, llame al 512-471-0419.
