Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 22 de julio de 2025 por Emily DeMotte y fue traducido al español por Anirudh Karunakaran.
Desde programas recreativos hasta deportes extracurriculares, el Centro Recreativo y Parque Vecinal Oswaldo A.B. Cantú Pan American rara vez permanece en silencio. Pero cada martes por la noche en julio, la ladera cobra vida con una rica tradición de cultura multigeneracional y comunidad en el cambiante paisaje del este de Austin.
La 67ª edición anual de la Serie de Conciertos de Verano Pan Am Hillside comenzó el 8 de julio, y funciona como una exhibición simbólica de larga trayectoria que celebra la música y cultura de las comunidades mexicana, mexicoamericana, chicana y latina del este de Austin. En colaboración con el Centro Cultural Mexicoamericano Emma S. Barrientos, esta tradición familiar y vecinal ofrece conciertos gratuitos con músicos locales, recursos comunitarios, camiones de comida y actividades artísticas para niños.
Como la serie de conciertos gratuitos más antigua en funcionamiento en Austin, el evento adquiere un significado especial por su ubicación, explicó Olivia Tamzarian, representante de mercadotecnia del centro cultural. Desde 1942, el centro recreativo ha ofrecido servicios y actividades al este de Austin, y la serie comenzó tras la inauguración del Teatro Hillside en 1958. En 1978, el artista del este de Austin, Raúl Valdez, añadió murales que representan la historia mexicoamericana en el escenario.
“Eso es lo que lo hace tan especial: la historia y el carácter hiperlocal”, dijo Tamzarian. “(Y) el hecho de que (la gente) puede caminar al parque y vivir algo enfocado en el este de Austin. Eso es lo que lo hace diferente”.
Muchos recuerdan el centro recreativo y los conciertos de verano como el escenario de su infancia, como Mary Alice Andrada-Trello, residente del este de Austin, quien dijo haber asistido a Hillside desde los años 60. Con el tiempo, se convirtió en vicepresidenta de la Junta Consultiva Comunitaria del centro recreativo, un grupo de voluntarios que ayuda a organizar sus eventos.
“Es increíble ver a la comunidad seguir asistiendo año tras año”, dijo Andrada-Trello. “Ves a todos con quienes creciste, trayendo ahora a sus nietecitos, viendo el evento y pasándola bien”.
Para Jessica Victoria, una austinense de sexta generación que creció escuchando la música de Hillside desde su casa a solo unas cuadras del parque, asistir sigue siendo una tradición familiar. Ahora cría a sus dos hijos, Apollo de 13 años y Aurelio de 2, en ese mismo vecindario, donde también crecerán pasando los veranos en Hillside.
“Hillside significa familia”, dijo Victoria. “No importa cuánto tiempo hayas estado lejos del East Side, este es un lugar al que siempre puedes regresar… y continuar donde lo dejaste”.
Pero más allá de su función como punto de encuentro vecinal, la serie busca preservar la rica historia cultural de la comunidad mexicoamericana del este de Austin, o “el barrio”, frente al creciente proceso de gentrificación en la zona.
Anna Maciel, expresidenta de la Junta Consultiva Comunitaria, cuya herencia familiar en el este de Austin se remonta a 107 años, lleva esta iniciativa muy cerca del corazón. La casa donde Maciel y sus 16 hermanos crecieron ahora es la última vivienda que queda en la calle Sixth, contó. Recientemente, su hermana tomó la difícil decisión de ponerla a la venta.
“La comunidad del este de Austin, ‘el barrio’, significa mucho para mí, porque aquí fue donde todos crecimos”, dijo Maciel. “No podemos permitir que la comunidad pierda este tesoro”.
La serie de conciertos continuará hasta el 5 de agosto, con la conducción del exsenador estatal Gonzalo Barrientos, y presentará una programación diversa, incluyendo al favorito de la serie y leyenda del Tejano, Rubén Ramos & The Mexican Revolution, el 29 de julio.
“Son recuerdos maravillosos de antes hasta ahora”, dijo Andrada-Trello. “Parece que cada año se pone mejor”.
