Nota del editor: Este artículo fue publicado por primera vez el 14 de abril de 2025 por Isaiah Williams y traducido al español por Juan Manuel Rocha Gómez.
“¡Gracias por verificar su estatus de estudiante! Ahora puede reclamar dos meses gratis de ChatGPT Plus”, es lo que alguien vería en su correo electrónico si hiciera clic en uno de los muchos anuncios en línea, se inscribiera en ChatGPT de OpenAI y esperara aproximadamente cinco segundos a que el proceso de verificación coteja su nombre con una base de datos de estudiantes universitarios.
ChatGPT, que se ha convertido en una popular herramienta de inteligencia artificial (IA) desde su creación en 2022, ofrece ahora su versión “Plus” de forma gratuita hasta finales de mayo, según un comunicado de prensa facilitado al Texan el 2 de abril.
La versión “Plus”, que normalmente cuesta 20 dólares mensuales según la página web de OpenAI, permite a los estudiantes acceder a una serie de funciones no disponibles en la versión gratuita, incluyendo un mayor número de usos para sus opciones de generación de imágenes, análisis de datos y conversión de texto a voz.
“Su marketing es bueno, yo diría que acertado, sobre todo ahora que se acerca la temporada de los exámenes finales”, expresó Odette Saenz, estudiante de tercer año de matemáticas. “Definitivamente van a conseguir más usuarios, sobre todo porque acaban de abrir el servicio, según tengo entendido, a estudiantes universitarios”.
Según un comunicado compartido por correo electrónico por la oficina de comunicación de OpenAI, una cuarta parte de los mensajes de ChatGPT son de jóvenes de 18 a 24 años y están “relacionados con los estudios”, lo que incluye empezar la redacción de ensayos, explicar conceptos y generar ideas para proyectos. El acceso a los servicios “Plus” estará disponible para estudiantes de la Universidad de Texas durante y después de la temporada de exámenes finales, que termina el 5 de mayo.
La oferta llega en un momento en que los profesores y estudiantes de la UT han considerado el rol de la IA en el currículo. A día de hoy, varios profesores de escritura prohíben explícitamente el uso de la generación de IA en sus planes de estudio. La cuestión también surgió durante una reunión del Consejo del Profesorado el mes pasado, cuando el comité de revisión del requisito de “flags” discutió nuevos mecanismos para incorporar práctica sobre el uso responsable de la IA al currículo de la universidad.
La profesora de inglés Carol MacKay dijo que el uso de la IA en el proceso de escritura difería de lo que los estudiantes aprenderían en un curso de inglés ideal.
“Para esos estudiantes, los requisitos de escritura han sido quizá solo eso, un requisito que tenían que cumplir, sin especial interés por su resultado”, dijo MacKay. “Yo les diría que se están perdiendo algo. Se están perdiendo lo que yo creo debería ser la universidad, pero podría reconocer que también están intentando cumplir la formación necesaria para una profesión en concreto”.
Nadia Azib, investigadora visitante que estudia el uso de ChatGPT para el diagnóstico de condiciones médicas a partir de unos síntomas determinados, dice que no confía en el modelo para la investigación.
“Es genial, lo he utilizado mucho para reescribir o idear algo, o solo para que me dé ideas y cosas así, pero cuando le hago una pregunta no asumo que sea un hecho”, dijo Azib. “Todavía tengo que investigar por mi cuenta si es cierto o no”.
Saenz, que está trabajando en proyectos relacionados con algoritmos de máquinas en su clase de matemáticas, dice no pensar que usar ChatGPT sea útil para aprender el material de su clase a largo plazo.
“Todos tenemos un camino diferente cuando se trata de la universidad, pero al final y al cabo, es tu educación, es tiempo (que) puede ser bien invertido, y todo lo que pongas en tu trabajo te va a beneficiar”, dijo Saenz. “Si decides utilizar esta herramienta para permitirte avanzar en tus cursos, listo, adelante, pero a largo plazo puede solo afectar”.
