Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 10 de junio por Diego Hernández y Meaghan English y fue traducido al español por Bruno Fernández
Las universidades podrán pagar directamente a los estudiantes atletas, luego de que un juez federal aprobara el acuerdo del caso House contra NCAA el viernes, permitiendo nuevas posibilidades para el uso del nombre, imagen y semejanza.
La NCAA proporcionará un estimado de 2.800 millones de dólares a los estudiantes atletas que participaron en deportes universitarios entre los años 2016 y la actualidad, distribuidos durante los próximos diez años. Se estima que el límite máximo que una institución podrá pagar a los atletas será de 20,5 millones de dólares para el curso académico 2025-2026, con ajustes cada año. Se espera que el acuerdo entre en vigor el 1 de julio.
En 2021, el panorama del deporte universitario cambió con la decisión de la NCAA de permitir que los atletas se beneficiaran económicamente de NIL. Ahora, tras meses de litigio, el acuerdo representa otro cambio histórico en el deporte universitario.
“La aprobación del acuerdo House representa una meta importante para brindar apoyo significativo a nuestros estudiantes atletas y un paso fundamental hacia una sostenibilidad a largo plazo para los deportes universitarios, dos de las prioridades principales de la Conferencia del Sureste”, dijo el comisionado de la Conferencia del Sureste, Greg Sankey, en un comunicado público en X, antes Twitter.
El acuerdo pone fin a tres demandas, que alegaban que la NCAA limitaba ilegalmente las ganancias de los estudiantes atletas. Este resultado surge de una acumulación de casos legales previos, comenzando con O’Bannon contra NCAA, en 2015, que estableció que los atletas deben recibir compensación por NIL, dijo Trey Dolezal, abogado deportivo en Dolezal & Associates Law and Sports Agency.
“En realidad se trata de permitir que estos jóvenes reciban parte del dinero que generan las universidades y la industria televisiva”, dijo Dolezal.
El acuerdo delinea las bases generales sobre el reparto de los ingresos de los atletas, pero aún quedan muchos detalles por definir. Cuestiones como los límites máximos de pago y cómo se implementarán los acuerdos NIL a través de las universidades todavía no están claras. Estos detalles se irán resolviendo a medida que surjan, ya sea mediante legislación estatal o a través de comités de la NCAA.
“A medida que avanza la modernización del deporte universitario, seguimos enfocados en identificar e implementar oportunidades innovadoras para nuestros atletas-estudiantes en todas las disciplinas, manteniendo los valores fundamentales que hacen único al deporte universitario”, dijo Sankey.
Dolezal expresó su preocupación por la falta de claridad en el proceso de transferencia, ya que teme que algunos atletas se transfieran de universidad únicamente por razones económicas.
“Odio quitarle a un joven la oportunidad de ganar algo de dinero”, dijo Dolezal. “No sé si mejorará el deporte si los jóvenes ya no juegan por su escuela”.
