Nota del editor: Este artículo fue creado originalmente por Alistair Manligues, el 15 septiembre del 2025 y traducido al español por Emily Niño el 16 septiembre del 2025
Jubilosas y rompecorazones al mismo tiempo, las semifinales son especiales en cualquier deporte.
El equipo ganador avanza a las finales. Una oportunidad para la gloria. Un partido para consolidarse en los libros de historia.
El equipo perdedor está perdido en esos mismos libros de historia, tan cerca al partido que les podría dar un tiro a la gloria, y sin embargo parecen tan lejos.
Es probable que estos pensamientos estén circulando en St. David ‘s Performance Center mientras Austin FC se prepara para su primera aparición en las semifinales de la Copa Abierta de Estados Unidos contra Minnesota United el miércoles – una oportunidad para su primera final de un torneo eliminatorio en la historia del club.
“Todos en la ciudad están (emocionados)”, dijo el entrenador principal de Austin FC Nico Estevez. “Solo quedan cuatro equipos en esa competición. Cuatro equipos, tres han jugado en la final, ya sea en la Copa Abierta (en los Estados Unidos) o en la Copa de Ligas. Nosotros somos los únicos que no hemos jugado en una final”.
Minnesota previamente ganó su semifinal de la Copa Abierta de 2019, antes de quedarse corta ante Atlanta United 1-2 en la final. Una victoria significaría una oportunidad a la redención.
Sin embargo para el Austin FC, esta semifinal significa dirigirse a Minnesota para enfrentarse a un equipo al que aún no ha podido vencer este año, perdiendo 0-3 en casa el 3 de mayo y empatando 1-1 para la revancha el 24 de mayo.
En ambos juegos, Austin concedió un gol en los primeros 25 minutos de su partido, obligando al equipo a jugar desde atrás. Solo completando una remontada esta temporada – una victoria fuera de casa 2-1 contra Kansas City el 7 de septiembre – Austin no puede permitirse el lujo de conceder un gol al principio del partido.
Si un gol temprano es concedido, el Verde y Black no puede repetir la actuación del sábado contra Dallas, donde no pudieron contraatacar y conseguir el empate.
“Lo que hicimos en Dallas podría haber sido una oportunidad para un ensayo general para estar listos para este partido y no lo hicimos”, dijo el defensa Brendan Hines-Ike. “Ahora, tenemos que ser mucho mejores con nuestros detalles yendo al miércoles”.
Es muy probable que el defensa Mikkel Desler regrese a la alineación después de no aparecer en el juego de Dallas el sábado. Desler será una parte clave en la defensa, probablemente al lado de Hines-Ike y del portero Brad Stuver, y tratando de parar una ofensiva de Minnesota que tiene ocho goles en sus últimos cuatro partidos.
“Austin siempre son bien organizados y defienden bien, entonces tenemos que ser clínicos con nuestras jugadas ensayadas, y hacer lo mejor de nuestras oportunidades cuando tenemos el balón y podemos romper”, dijo el capitán de Minnesota United Michael Boxall según U.S. Soccer.
Al otro lado de la cancha, el centrocampista Owen Wolff y el delantero Osman Bukari tendrán sus manos ocupadas intentando crear oportunidades para vencer al portero estrella Dayne St. Clair, quien ha concedido sólo tres goles en los últimos cuatro (partidos).
Wolff previamente estaba en buena racha antes de ser detenido por la defensa de Dallas, quebrando su racha de cuatro partidos de anotar y asistir. Las habilidades de Bukari en el uno a uno y centrado desde los laterales afuera supone una amenaza diferente a Wolff que mientras tanto pretende conectar con jugadores centrales para romper la defensa de Minnesota.
El ganador de este enfrentamiento de semifinales será el anfitrión de la final contra el ganador entre Philadelphia Union o Nashville SC el 1 de octubre.
La semifinal de la Copa Abierta de Estados Unidos entre Austin FC y Minnesota United dará inicio a las 7:30 p.m.
