Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 22 de septiembre de 2025 por Kathryn Thompson y fue traducido al español por Mia Sifuentes el 24 de septiembre.
Perros saltan y giran, actores cantan y vuelan y burbujas flotan hacia las luces mientras niños exclaman desde la primera fila. “Wizard of dOgZ” no sigue el camino de ladrillos amarillos – le da la vuelta, patitas primero.
Corriendo el día 28 de septiembre en el VORTEX, la mezcla circo-musical reimagina “El Mago de Oz” con trucos aéreos, música original y cuatro perros robando la escena. El Hombre de Hojalata, el Espantapájaros y el León Cobarde menean para llegar a Oz, actuados por perros entrenados bajo la guía del fundador de “Circus Chickendog” y graduado de UT Darren Peterson. Mientras VORTEX pone el escenario, Peterson, sus perros y sus actores humanos – Melissa Mcknight y Balyssa Bell – traen la magia.
“Son perros. Harán lo que hacen los perros”, dice McKnight, que dirige, escribe y actúa como Dorothy. “Los animales son criaturas imprevisibles. Somos animales y somos criaturas imprevisibles…a veces no hacen lo que piensas que van hacer, y seguir el rollo puede ser divertido y un reto”.
El programa entero queda en las manos y patas de solamente tres actores y cuatro perros, creando una configuración que necesita colaboración constante y flexibilidad. Este espíritu improvisado, sin embargo, mantiene vivo el espectáculo y demuestra la relación amorosa entre los actores.
“(Bell está) en una flexión hacia atrás, y los perros van a saltar de su estómago”, dijo Peterson. “Dragonfly vio su cara ahí mismo, cerca del suelo, y empezó a lamerle la cara por treinta segundos en un ensayo técnico. Eso es lo que yo quiero exhibir en el espectáculo. No puedes escribir un guión para eso. Eso es lo que amo, es ver cuánto les encanta hacerlo a los perros”.
Bell – un ejecutante, trapecista y profesor de neurociencia en Saint Edwards que actúa cuatro personajes y que diseñó los disfraces para los perros – encuentra humor en la imprevisibilidad de los perros.
“Es gracioso porque los técnicos de luz y el director de escena tratan de configurar señales y, no, el perro va hacer lo que el perro va hacer”. Dijo Bell. “Es gracioso si los perros hacen lo que deberían hacer, pero es más gracioso si no lo hacen”.
Más allá de los trucos y el pelo, “Wizard of dOgZ” defiende una visión más profunda – cambiar cómo se relaciona la gente con los animales. Peterson, defensor del refuerzo positivo, ve este movimiento como transformador tanto para perros como para humanos.
“Hay una revolución en el entrenamiento de perros pasando ahorita, y los métodos del pasado están desapareciendo”, dijo Peterson. “Ha cambiado mi vida. Ha enriquecido todas mis relaciones personales”.
Aunque “Wizards of dOgZ” se inclina hacia lo gracioso con el juego de palabras, chistes breves y títeres, todavía toca una nota sincera.
“La gente que lo ve, especialmente si le interesan las artes escénicas, puede apreciar de verdad la artesanía que entra en crear algo desde cero”, dijo McKnight. “Especialmente hoy en día, los tiempos son difíciles, y me encantaría si la gente se va con un poco de alegría. Espero que escuchando canciones bonitas y viendo perros hacer trucos y un gran acto de circo dará a las personas la alegría que necesitan en sus vidas”.
