Nota del editor: Este artículo se publico por primera vez el 28 de septiembre de 2025 por Emily Krupa y fue traducido al español por Analía Marenco el 29 de septiembre de 2025
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, junto con una coalición de otros fiscales generales estatales, enviaron una carta a universidades de todo el país instándolas a defender la libertad de expresión en el campus después de que Charlie Kirk fuera asesinado mientras hablaba en una universidad en Utah, de acuerdo a un comunicado de prensa del 22 de septiembre.
La carta dice que las universidades deben mantener una visión neutral al considerar las cuotas de seguridad que se imponen para proteger a los grupos estudiantiles y los oradores invitados en el campus. También solicitaba a las universidades que traten a los grupos estudiantiles que organizan a oradores conservadores de la misma manera que tratan a grupos que reciben a oradores liberales.
“No todos van a estar de acuerdo con cada orador que reciban sus instituciones”, declara la carta. “Pero precisamente ese es el punto.”
La universidad recibió esta carta y cumple con los términos de esta, dijo un portavoz de la universidad. De acuerdo con las políticas de la universidad de libertad de expresión, la universidad no puede discriminar entre “controversia política, religiosa, ideológica o académica” al asignar cuotas por la seguridad de un evento.
“Particularmente en este momento, es fundamental que nuestras instituciones estatales de educación superior sirvan como foros para un debate sólido desde todas las perspectivas”, declara la carta. “El campus debe ser el lugar mismo donde la Primera Enmienda suene más fuerte para que todos oigan”.
La oficina de Paxton no respondió a la solicitud de comentarios.
Adicionalmente, la carta incitaba a las universidades a desarrollar “protocolos claros para la aprobación de eventos y la protección de los oradores” y señalaba que las regulaciones de seguridad “no deben permitir una amplia discreción administrativa sin explicar los criterios por los cuales se establecen las cuotas”.
De acuerdo a las reglas de la universidad de libertad de expresión, la universidad tiene el “poder exclusivo” de decidir si los eventos requieren protección después de consultar con los organizadores.
“Todas las cuotas se basarán en el número de oficiales requeridos para un evento no controversial del mismo tamaño y tipo, en el mismo lugar y a la misma hora del día”, dice la regla.
