Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 31 de marzo del 2026 por Luke Stark y fue traducido al español por Adamaris Olivares-Lopez.
En el rápido mundo en el que vivimos, es muy fácil buscar atajos para completar metas de superación personal. Para algunos individuos, los péptidos parecen ser una manera nueva, rápida y fácil para la transformación personal. Sin embargo, los individuos deben ser cautelosos con su uso de péptidos inyectables, entender los riesgos posibles y reorientar su enfoque hacia cambios de vida.
La popularidad de péptidos se ha expandido más allá del uso de GLP-1, como Ozempic, para perder peso.
“Nosotros estamos definitivamente observando un repunte en el número de personas que están usando estos péptidos por diferentes razones: para tratar problemas relacionados con la piel, para crecimiento muscular, pérdida de peso, y la parte desafiante de todo esto es que estos péptidos inyectables no han sido aprobados por el FDA”, dijo la profesora de periodismo Mallary Tenore, autora de “Slip: Life in the Middle of Eating Disorder Recovery”.
Para muchos, los efectos aparentemente innegables de los péptidos son muy tentadores. Los “influencers” de internet también han aumentado su popularidad. Las redes sociales, especialmente entre los grupos demográficos más jóvenes, pueden tener un impacto inmenso en la imagen corporal de un individuo y su autoestima. La presión social puede incluso trascender redes sociales, factorizando en nuestras vidas personales.
“Cuando vemos visiblemente a otras personas perder peso en los medios de comunicación, pero también dentro de nuestros grupos sociales, se pone mucho más tentador empezar a pensar sobre la pérdida de peso”, dijo Tenore. “Existe un aspecto social en el que se produce un efecto dominó: un amigo o una persona de tu grupo social lo hace, y entonces empiezas a preguntarte si tú deberías hacer lo mismo”.
Este enfoque en perfeccionar la apariencia propia puede presionar a muchos hacia estas soluciones rápidas, prefiriendo una solución más instantánea y externa en vez de un cambio interno gradual. Como resultado, muchos estudiantes pueden recurrir a los péptidos sin hacer cambios sustanciales a su vida.
La gran accesibilidad de péptidos inyectables también aumenta su atractivo.
“Es como un obstáculo bajo para empezar,” dijo un estudiante de UT que usa péptidos inyectables. “Lo único que tienes que hacer es comprarlos en línea, y eso es todo.”
Sin embargo, los estudiantes tienen que reconocer que estos péptidos no vienen sin riesgos.
“Puede haber muchos riesgos involucrados al usar estos péptidos”, dijo Tenore. “Si la dosis es incorrecta, puede provocar parálisis muscular (y) un aumento de la frecuencia cardíaca”.
Adicionalmente, hasta los GLP-1 recetados médicamente pueden seguir teniendo efectos secundarios negativos.
“Los efectos secundarios mucho más graves… incluyen debilidad muscular y pérdida muscular, llamada sarcopenia, y una disminución significante en densidad de minerales en los huesos”, dijo el profesor de psicología y neuroendocrinología Robert Josephs.
Considerando estos riesgos, los estudiantes deberían tomarse el tiempo para explorar métodos alternativos de superación personal. Claro, hay prácticas tradicionales de dieta y ejercicio, pero también hay otros tratamientos químicos.
“La testosterona hace dos cosas, construye músculo y disminuye gordo”, dijo Josephs. “La testosterona también aumenta la densidad de minerales en los huesos”.
Sin embargo, la testosterona aún tiene sus propios riesgos para considerar y no es la solución perfecta. Al final, los estudiantes pueden utilizar una multitud de métodos para lograr su transformación personal. Mientras los tratamientos químicos pueden ayudar a impulsar cambios del estilo de vida, un cambio en hábitos también es crucial.
“No hay sustituto para la dieta y el ejercicio”, dijo Josephs.
Sería fácil ver por qué los estudiantes recurren a los péptidos como una manera de alcanzar sus metas de salud, tentados por sus efectos demostrados. Aun así, es crucial entender que ninguna solución es absoluta y que cada caso merece empatía. Los péptidos pueden ser útiles en situaciones específicas, pero no pueden cambiar la vida por sí solos. Como cualquier tratamiento químico, los péptidos son solo una parte del trayecto multifactorial hacia el cambio de estilo de vida. De este modo, nosotros debemos estar abiertos pero precavidos en nuestras búsquedas de salud física, reconociendo que unas cosas son demasiado buenas para ser verdaderas.
