Sentí un gran orgullo al ver cómo la voz de los estudiantes hispanohablantes de UT alcanzó un nuevo nivel en el periodismo estudiantil este martes 29 de septiembre. Por primera vez desde que el Daily Texan se fundó en el año 1900, el periódico publicó un artículo en español en su edición impresa.
Este logro representa el paso más reciente que damos en el Texan en Español dentro de una etapa de crecimiento inesperado, pero necesario.
Más aún, al reflexionar sobre la trascendencia de este hito, sentí el peso de la magnitud de lo que significa ser parte de este momento histórico. Y por ende me pregunté: “¿Qué marca la diferencia entre la historia y lo histórico?” Mi respuesta: “el propósito”.
El artículo que se publicó en este contexto, escrito por la reportera senior Chelsea DeRoach Acosta, trata sobre el momento en el que, también por primera vez, el grupo Mariachi Paredes de Tejastitlán y Texas Folklórico Dance Company de UT actuaron juntos frente a un estadio con capacidad de más de 100,000 espectadores durante un partido de fútbol americano.
En una entrevista durante el reportaje de Acosta, la presidenta de Texas Folklórico dijo: “[Nos queríamos asegurar de que] nuestros fans y la comunidad universitaria…vean su cultura en un escenario nacional”.
Esa cita me llevó a darme cuenta de que la gente y los grupos que se atribuyen un propósito, ya sea abogar por los demás, hacer un cambio positivo, transformar vidas y más, son los que crean momentos y movimientos históricos; así, el evento susodicho no solo fue un espectáculo, sino algo más trascendental.
Así empezó el Texan en Español en 2022, como un proyecto de traducción del Daily Texan bajo la dirección de Fiza Kuzhiyil, Editora General. ¿El propósito?: Según Kuzhiyil, “Escuchar, elevar y celebrar voces latinas”.
Desde ese momento, el Texan en Español no ha parado de seguir esa guía, y nos ha llevado a que en este semestre contemos con el equipo más grande desde su inicio, con más de 40 reporteros, traductores y personal de digital.
Pero aunque celebremos nuestros logros, hoy la comunidad latina se enfrenta a nuevos y antiguos obstáculos, los cuales, gracias a estudios y reportajes sobre la situación de los latinos en esta época, ayudan a ver que no es erróneo concluir que la identidad del latino está bajo ataque.
Por eso espero redefinir nuestro propósito: reafirmar que nuestras voces, ideas y perspectivas tienen un lugar legítimo en los espacios periodísticos de UT, Austin y más allá; y que de esos lugares, no nos iremos.
La inclusión del artículo de Acosta es solo nuestro primer paso bajo este nuevo propósito.
Así, nuestra comunidad latina podrá ver a alguien como ellos escribiendo historias y, al mismo tiempo, haciendo historia.
