Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 2 de octubre de 2025 por Alistair Manliguez y fue traducido al español por Noemi Castanon el 3 de octubre de 2025.
En el minuto 60 de la final de la copa abierta de los Estados Unidos, todo lo que se escuchaba en el estadio Q2 eran abucheos.
No hubo ningún “stuuuu” para señalar una salvada de Brad Stuver, ni los típicos tambores tocando del lado sur del estadio.
Solamente había abucheos de los protestantes fieles del Austin FC por el penal que fue otorgado a Nashville SC, y aún más cuando el delantero Sam Surridge se tomó su tiempo para hacer el disparo.
El estadio se fue de 100 a cero en segundos mientras el disparo de Surridge pegaba en la red.
“Pienso que es triste que una final se decida de esa manera. Ese (árbitro asistente video) no tiene la capacidad de rechazar esa llamada”, dijo el entrenador principal Nico Estévez. “Pero tenemos que vivir con eso. Nosotros sabemos que a veces la vida no es justa, y nosotros no sentimos que fuimos tratados de la manera correcta. Necesitamos seguir y usar ese dolor para lo que viene más adelante”.
Los abucheos no pararon ahí, porque mientras los verdes y negros buscaban un empate, las decisiones del árbitro durante el partido eran examinadas por los fanáticos, fueran o no falta.
A pesar de la gran ventaja de jugar en casa, Austin FC no pudo encontrar el nivel en los últimos 30 minutos, cayendo cortos 1-2. La espera por el primer trofeo de los verdes y negros continúa; Mientras Nashville clamó su primero en la historia del club.
“(El penal) lo hace un desafío más grande. Nos pone ante presión de nuevo después de haber remontado el gol inicial”, dijo el capitán Ilie Sánchez. “Nos quedamos cortos de tiempo. Era un momento crucial del partido, y donde definitivamente cambió lo que hubiera sido en otra llamada o jugada”.
Poco después de la presentación del trofeo, Austin FC se quedó en la cancha para ver a Nashville SC levantar el trofeo de la Copa Abierta.
Mientras los fuegos artificiales volaban al cielo, la mayoría del equipo se fue de la cancha.
Con solamente pocos jugadores restando en la cancha, Stuver y el mediocampista Owen Wolff se veían abrazados mientras se quedaban en la cancha un poco más.
Suver y Wolff han sido clave para la temporada de Austin, y a pesar de su derrota, tendrán una agrupación rápida junto con el resto del equipo para lo que resta de la temporada de MLS.
“No somos un equipo que depende de talentos individuales en cada partido”, dijo Stuver. “Somos un equipo que depende colectivamente y estamos en nuestro mejor momento cuando estamos manteniéndonos al plan del juego”.
También después del partido, Sanchez fue uno de los últimos en regresar al área de vestidores. El mediocampista miraba hacia arriba del túnel a los fanáticos asegurando que mantuvieran su mentón en alto. Como capitán, él también tenía una perspectiva similar sobre cómo dirigir a su equipo para pasar esta derrota.
“Para mí la mejor manera de ayudarme a mí mismo y al resto de mi equipo es mantener mi mentón arriba. Para que todos vean que ellos deberían hacer lo mismo”, dijo Sánchez. “Ellos deberían estar haciendo lo mismo porque estamos orgullosos de todos los que tuvieron una parte en esta final y dirigiendo en este partido”.
Austin FC regresará al estadio Q2 el sábado para jugar ante St. Louis City SC, con inicio programado para las 7:30 p.m.
