Nota del editor: Algunas entrevistas para esta historia se realizaron en inglés y luego se tradujeron al español.
Durante el festival del Texas Tribune en la tarde del sábado 15 de noviembre, en el panel “La experiencia inmigrante”, se habló de algunos de los cambios que se han implementado en las políticas de inmigración de los EE. UU.
De acuerdo con Carlos Eduardo Espina, fundador de la organización migrantes unidos, uno de los sentimientos que destaca dentro de la comunidad inmigrante es la incertidumbre y desconfianza. “Ahora las personas no saben diferenciar entre patrulla fronteriza, entre ICE, o la policía local”, dijo Espina.
También resalta que una de las principales diferencias entre esta administración y las pasadas es la manera en que las políticas de inmigración están siendo ejecutadas. Recientemente la población está experimentando un incremento en la fuerza utilizada por oficiales de inmigración.
Espina menciona que, cuando los oficiales llegan derribando puertas y rompiendo ventanas, la pregunta es “¿Qué derechos tienes siquiera? Y si los tienes y no los puedes practicar, ¿Cuál es el punto de tenerlos en primer lugar?”
La reportera Perla Trevizo, parte de la iniciativa de investigación ProPublica del Texas Tribune, mencionó que este problema va más allá de la comunidad inmigrante.
En una investigación de ProPublica se documentaron más de 170 casos en los que ciudadanos han sido detenidos por agentes de inmigración. “Cuando tienes este tipo de ejecución, terminas teniendo un efecto más amplio”, dijo Trevizo.
Theresa Brown, asesora senior del centro de política bipartidista en Washington, dijo que ha habido leyes de inmigración desde hace más de 100 años y que cada administración decide cómo quiere aplicar estas leyes.
También resaltó que el sistema está desactualizado, pues los patrones migratorios han cambiado, mientras que las leyes no. Sin embargo, menciona, que el cambio en enfoque de control fronterizo a control interno, de esta manera y magnitud, es algo que no se había visto antes.
Como parte de las medidas para el control interno, está el uso de la ley de enemigos extranjeros (Alien Enemies Act). A través de esta ley, se detuvieron y enviaron a una prisión de máxima seguridad en El Salvador a 230 venezolanos.
De acuerdo a la fotoperiodista venezolana, Adriana Loureiro Fernandez, este suceso ha aumentado la preocupación de ser parte del 1% que tiene la mala suerte de ser afectado por las fuertes políticas de inmigración. Una preocupación que aumenta debido a la aleatoriedad de las detenciones.
Esta es una de las estrategias principales de disuasión hacia los inmigrantes con intenciones de venir al país o que se encuentran en él. El miedo a ser separados de sus familias indefinidamente, es solo una de las varias razones por las que algunas personas prefieren ser deportadas voluntariamente.
Espina añade que la situación económica y los bajos sueldos reducen el atractivo del país para las comunidades inmigrantes; “las personas dicen ‘estoy arriesgándolo todo. Me pueden detener en la calle. Y además de eso, ¿para que lo estoy haciendo? No puedo pagar la renta’”.
Finalmente, Brown resalta que “todo el gobierno federal está enfocado en el control de las leyes de inmigración”. Dijo que este intenso nivel de presencia policial y aplicación de leyes es problemático pues no es lo que la población estadounidense esperaba. Además se pregunta qué investigaciones no se están llevando a cabo debido al enfoque en inmigracion.
“Las personas son conscientes de que rompen la ley entrando al país. La pregunta es ¿cómo debería de ser la aplicación de la ley?”, dijo Espina.
