Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 17 de Junio del 2025 por Catharine Li y fue traducido al español por Priscilla Durling.
Las cambiantes condiciones de la libertad de expresión en Estados Unidos ya preocupaban a Hope incluso antes de llegar a la UT como estudiante internacional. Hope, quien solicitó omitir su país de origen y usar un seudónimo por razones de seguridad, afirmó estar consciente de los posibles riesgos de seguridad relacionados con la expresión en las redes sociales.
La vigilancia de la actividad de los no ciudadanos en las redes sociales ha aumentado en los meses desde que el Departamento de Estado introdujo en marzo su programa “Catch and Revoke” (Atrapar y Revocar), impulsado por inteligencia artificial, que condujo a la revocación de visas a estudiantes que parecían “haber apoyado a terroristas o haber abusado de la hospitalidad (estadounidense) de alguna otra manera”.
Las nuevas entrevistas para solicitantes de visas de estudiantes están ahora en pausa hasta que el Departamento de Estado emita una guía sobre un proceso ampliado de investigación de redes sociales para todos los futuros solicitantes, según un memorando interno obtenido por Politico el 27 de mayo.
“Cada adjudicación es una decisión de seguridad nacional”, dijo Tammy Bruce, portavoz del Departamento de Estado, durante una rueda de prensa. “Una visa, como recordatorio, es un privilegio, no un derecho”.
Como estudiante internacional, Hope comentó que percibía la sociedad estadounidense como de espíritu libre. Sin embargo, en cuanto a la libertad de expresión y el uso de las redes sociales en su país de origen, Hope comentó que no se sentía cómodo expresando libremente sus opiniones. Esto no cambió tras su llegada a Texas el otoño pasado.
Por ahora, Hope continúa recibiendo información de forma pasiva, utilizando las redes sociales únicamente para interactuar con las noticias y mantenerse informada sobre temas que le preocupan, incluidos la atención médica y el acceso a la vivienda.
“Como (la mayoría de los estudiantes) son ciudadanos, pueden sentirse más libres”, dijo Hope. “Como yo no soy ciudadana, ese miedo siempre está presente”.
La Primera Enmienda protege tanto a ciudadanos como a no ciudadanos, afirmó Allison Matulli, investigadora sobre la Primera Enmienda en el Foro de la Libertad Foro de la Libertad. Sin embargo, la vigilancia de las redes sociales puede disuadir a las personas, incluyendo a los estudiantes, de expresarse legalmente al considerar las posibles consecuencias migratorias, añadió Matulli.
“Cuando se evalúa a alguien para que ingrese al país, se piensa en cómo se desenvolverá como ciudadano aquí, o (para) alguien con un tipo particular de visa, si haría lo que esa visa le permite hacer y solo esa actividad o algo legalmente bajo ese paraguas”, dijo Matulli.
Actualmente no está claro qué criterios específicos se utilizan para evaluar las cuentas de redes sociales de titulares de visas de estudiante o posibles solicitantes. En abril, el Departamento de Seguridad Nacional anunció que comenzaría a revisar las cuentas de redes sociales de extranjeros para detectar actividad antisemita, incluyendo a estudiantes y solicitantes de residencia permanente.
La amenaza de no admisión creará un “efecto paralizante” en la libertad de expresión, incluso para los estudiantes internacionales que sienten que la autocensura es necesaria para evitar una posible discriminación durante el proceso de solicitud de visa, dijo Matulli.
“Incluso si algo es ofensivo e impopular, tal vez alguien exprese una idea, ya sea pro-palestina o antisemita, sea cual sea su discurso, y uno podría pensar que es muy ofensivo, esto podría constituir una discriminación inconstitucional por punto de vista si el gobierno actuara en contra de su punto de vista particular”, dijo Matulli.
El mayor escrutinio de las redes sociales de los estudiantes internacionales refleja la intersección entre la aplicación de las leyes migratorias, la vigilancia y la libertad de expresión como nunca antes, afirmó el abogado George Lobb, con sede en Austin.
Mientras el Departamento de Estado comenzó a exigir que todos los solicitantes de visas estadounidenses presentarán sus nombres de usuario de redes sociales en mayo de 2019, Lobb dijo que tales prácticas se remontan atrás al menos a 2013.
“Cuando te registras en las redes sociales, renuncias a todos tus derechos de privacidad, en gran medida porque se trata de un tercero”, dijo Lobb.
Aunque el Departamento de Estado tiene amplia libertad para emitir o denegar visas, solo el secretario de Estado, Marco Rubio, puede decidir si revoca la visa de una persona considerada una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, afirmó Lobb. El activista estudiantil de la Universidad de Columbia, Mahmoud Khalil, fue arrestado en marzo bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que otorga al secretario Rubio la facultad de deportar a una persona por posibles consecuencias adversas para la política exterior.
“Al evaluar las solicitudes de visa, los funcionarios consulares no determinan si la información o las declaraciones constituyen ‘discurso político’”, escribió la Oficina de Visas del Departamento de Estado en un comunicado de 2019. “Toda la información disponible se revisa y se verifica con base en los estándares legales de elegibilidad para visas”.
