Nota del Editor: Algunas entrevistas para esta historia se realizaron en inglés y luego se tradujeron al español.
La Escuela de Música Butler de la Universidad de Texas en Austin presentó el más reciente espectáculo del Conjunto Hispano-Caribeño el 12 de noviembre en el Bates Recital Hall.
Este concierto trajo algo nuevo y refrescante, ofreciendo una visión enérgica y poco común dentro de las tradiciones musicales.
Lo que en un principio parecía un evento serio se convirtió rápidamente en una animada celebración en la que la mayoría del público se negó a permanecer sentado y, emocionado por la música, se acercó al escenario.
Para el codirector, el profesor Richard Huntley, la participación del público fue el mejor indicador del éxito de la actuación. “Básicamente, estamos tocando música para bailar… música para moverse,” dijo Huntley.
Para la bailarina Izabella Rubio fue, “una sensación, no solo son pasos.” Ella expresó que la música del Conjunto Hispano-caribeño es casi magnética. “Gente que sabe bailar, gente que no, hispanos y no hispanos, todos podían reunirse y disfrutar”, dijo Rubio. “Así somos los latinos… somos ruidosos y somos orgullosos, tenemos ritmo, contagiamos esa energía”.
“El tipo de música que interpretamos no es lo más común que ofrece la escuela de música”, explicó el Dr. Moore, Co-Director. El Conjunto Hispano-Caribeño se enfoca en animar al público a levantarse y bailar a un lado del escenario, ya que al menos la mitad de su repertorio está compuesto por música para bailar, para grandes conjuntos, salsa, merengue, cumbia, cha cha chá, boleros de orquesta y mucho más. El conjunto disfruta de la energía que logra crear y le encanta tocar para que la gente baile.
Dr. Moore revela que parte de lo que hace tan especial al conjunto es que “trabajamos con muchos estudiantes que vienen de lugares muy diferentes”. Explica cómo el profesor Huntley ha hecho un gran trabajo atrayendo y reclutando a muchos estudiantes de música del programa de percusión y jazz. Estos músicos poseen una gran habilidad técnica con los instrumentos, pero desconocen el idioma español y la música latinoamericana. Por otro lado, hay personas con raíces latinoamericanas que conocen la música y la escuchan, pero no tienen experiencia musical. Al final, Dr. Moore espera que la gente reconozca la belleza y la diversidad de las distintas formas de herencia musical.
La comunidad es lo que une a todo el caribe hispano con un mismo sentimiento hacia la música, el “reunirse y de verdad dejarse llevar”. Es importante “bailar, cantar y divertirse”, nos dijo Diego Salinas, miembro del conjunto y estudiante de doctorado. Le gustaría que los estudiantes no solo aprendan bailes con el Conjunto Hispano-Caribeño, sino que desarrollen el gusto por estas culturas y géneros. Este proceso de educación cultural es invaluable para Salinas: “Lo que más me gusta no es solo hacerlo yo, sino también ver a un grupo de personas que no saben nada de estas cosas, aprender”, dijo. “Lo que en verdad ofrecemos y fomentamos es un espacio para que la gente venga y aprenda con nosotros a través de esta música”. “Vengan a probarlo… les enseñaremos…”, animó Salinas.
El Conjunto Hispano-Caribeño invita a los estudiantes al Central Market North, ubicado en 4001 N. Lamar, el 5 de diciembre para una noche de música latina y caribeña. Habrá música de 5:00 a 8:30 p.m., y el conjunto empezará a las 6:30 p.m.
