Los orígenes de la celebración de quinceañera se remontan varios siglos atrás, a las civilizaciones indígenas de Mesoamérica.
Con el tiempo, las quinceañeras evolucionaron cuando los misioneros y colonizadores de España llegaron a las Américas en el siglo XV. En su origen, la fiesta de quinceañera servía para indicar el término de la pubertad, y el momento en que las mujeres entraban a la sociedad, listas para casarse y ser madres.
La quinceañera es una ceremonia que representa la transición de una niña a la adultez, marcando el momento cultural en el que se vuelve una mujer al cumplir 15 años. La tradición de una quinceañera es algo cultural que se ha transformado en años recientes, apartándose de las tradiciones y adoptando una forma más moderna.
El fin de semana pasado en Brownsville, Tejas, miembros del Texan en Español atendieron a una quinceañera que tenía un concepto diferente al de las tradicionales. La festejadora fue Vivían Labastida, una estudiante de noveno grado de ascendencia mexicana.
Labastida compartió que “[Tener una quinceañera] significa para mí una fiesta grande que tienen los mexicanos y yo quise tener una [quinceañera] porque yo quería juntarme con todos mis amigos en un lugar grande”. La fiesta tuvo lugar en un club nocturno y no en un salón tradicional. En la entrevista, Labastida explicó que “yo siento que un antro es más para gente de mi edad…porque digo que no queremos la fiesta que sea para los adultos”.
Las redes sociales y tendencias han cambiado cómo vemos la celebración de quinceañeras. Beatriz González, una diseñadora de moda, dio un ejemplo del impacto del internet en las tendencias. “Sabes que sí me han pedido muchos vestidos inspirados en el vestido que usó Lady Gaga para el Super Bowl”, comentó Beatriz.
Similarmente, Labastida dijo: “Una chica de la edad de Mauro [su hermano mayor de dieciocho años] tuvo una quinceañera en el lugar donde yo la tuve, y quise tenerla ahí.” Ahora no nada más es tener una quinceañera por la tradición, pero también para experimentar con cosas nuevas y enseñar tu mejor versión, Labastida dijo, “Nadie de mi grupo de gente ha tenido una quinceañera ahí [el club nocturno que usó como su salón].”
Aunque este cambio se digna natural, hay una línea muy fina entre adoptar normas y tendencias modernas y completamente perder la tradición de la quinceañera.
Al reflexionar sobre el futuro de la tradición, Beatriz recordó que “la cultura de la quinceañera empezó desde la cultura azteca y maya y después cuando llegaron los europeos, ellos trajeron sus costumbres. Esto [quinceañeras] es una identidad cultural, es un orgullo latino”.
