Desnudo abrió sus puertas al mundo del café y a su hispanidad en Austin en 2022. Juan y Sergio Trujillo abrieron su primer camión de café cosechando desde Colombia y hoy continúan sirviendo a la comunidad, incluyendo a los estudiantes de UT. Los hermanos tienen dos camiones y dos locales en el cual sirven café de especialidad y matcha.
El negocio de Desnudo busca mantener un equilibrio entre la autenticidad, su identidad hispana y el crecimiento de un negocio propio de café con su enfoque en apoyar a la comunidad, mantener sus relaciones de negocio y el proceso de cosecha.
A través de un modelo que prioriza la conexión directa con fincas en Colombia, los hermanos han construido relaciones basadas en la confianza y prácticas sostenibles, manteniendo un enfoque en la calidad y la autenticidad. Mientras consideran cómo podría evolucionar Desnudo en los próximos diez años, su misión sigue siendo clara: equilibrar el crecimiento del negocio con la preservación de su identidad y continuar sirviendo a la comunidad que los ha apoyado desde el inicio.

Cuando Juan Trujillo y su hermano Sergio abrieron su camión de café en Austin, disfrutaban el día a día y la oportunidad de dar vida a un proyecto nacido de su pasión compartida por el café. Lo que comenzó como una idea impulsada por esa pasión, hoy se ha convertido en un espacio de encuentro para muchas personas en la ciudad.
Desnudo no solo sirve a la gente que trabaja en Austin o a las personas que viven en las áreas donde se ubican sus camiones, sino también a los estudiantes de UT a través de sus programas como su club de corredores.
“Muchos de nuestros clientes son estudiantes. Los vemos día a día también en los programas de comunidad que tenemos, como el [club de corredores] y el yoga. Muchos estudian en UT, vienen y quieren formar una comunidad alrededor de algo tan sencillo como una taza de café”, explicó Trujillo.
Ese sentido de comunidad también está profundamente ligado a la identidad cultural de la marca. Recientemente han actualizado el sitio web para poder incrementar su conexión con la comunidad hispanohablante.
Para los hermanos Trujillo, mantenerse fieles a su hispanidad ha sido parte esencial del crecimiento de Desnudo. “Cuando alguien mire nuestra marca, yo quiero que sientan como si estuvieran en una finca de café en Colombia”, dijo Juan.
Además de ofrecer café de alta calidad, Desnudo también apuesta por un modelo de negocio que va más allá de lo comercial y se centra en la comunidad. Su relación directa con productores en Colombia no solo permite un café más auténtico y cuidadosamente elaborado, sino que también refleja un compromiso genuino con las personas detrás de cada grano. A través de esta conexión, los hermanos Trujillo colaboran con las fincas en procesos como el inicio de la fermentación, fortaleciendo relaciones basadas en la confianza y el respeto mutuo. Este enfoque no solo mejora el producto , sino que también honra el trabajo y la dedicación de quienes lo hacen posible.
Desnudo desea formar su futuro con lo que son hoy, quieren mantener su identidad y promover el mundo del café. Esto se manifiesta cuando los estudiantes toman su café, se unen al club de corredores y disfrutan de los momentos pequeños que los hermanos Trujillo desean servir en cada taza de café que cosechan.
“Pues lo primero era [que] nos gozábamos el día a día. Sí, un trabajo donde es estar hablando con gente, contándoles esto que te estoy contando a ustedes. Eso es muy bonito. Eso a mí me apasiona”, dijo Juan. En cada taza, los hermanos Trujillo no solo sirven café, sino una experiencia intencional que refleja sus raíces, su pasión y el cuidado que comienza desde las fincas donde se cultiva cada grano. “Sí, sí, con todo lo que cambia, esperamos que hay cosas que no cambien, que te sigas reuniendo con tus amigos a tomar un café, que te sigas reuniendo con tu familia alrededor de una mesa con una copa de café, y ahí es donde queremos que Desnudo esté”.
