Los republicanos de la Cámara de Texas presentaron un mapa de redistribución de distritos el 30 de julio que agregaría cinco posiciones representativas adicionales al GOP, dándole más ventaja al partido.
Esta distribución afectará las elecciones de 2026, lo que ha generado tensiones entre partidos políticos y preocupaciones que vienen de representantes como Greg Casar, sobre la representación justa en el norte de Texas, Houston y Austin, especialmente entre los votantes latinos. El proyecto de la cámara 4 pasó un comité de la Cámara, pero todavia no pasó la Cámara. El Senado pasó un mapa muy similar el martes.
Antes de que el mapa fuera revelado, el Departamento de Justicia resaltó cuatro distritos en una carta por ser “inconstitucionales” e infringir en el Voting Rights Act por ser “distritos de coalición”. De acuerdo con The Texas Tribune, el estado razona que no ha considerado la raza durante previas redistribuciones y continua a enfocarse en asuntos políticos, desmantelando los distritos que fueron resaltados.
“En Texas, el proyecto 4 redistribuye los distritos de una manera en la que el número de distritos con mayoría latina disminuye de ocho a siete, no se crean nuevos distritos con mayoría negra y se debilitan los distritos de coalición–aun cuando las personas de color representan el 95% del crecimiento de la población”, escribió Guadalupe Cantu en un correo electrónico en inglés. Cantu se graduó de la LBJ School for Public Affairs con una Maestría en Asuntos Públicos.
Cantu investigó, junto con el Latino Research Initiative, los efectos de la distribución de 2021 en Texas sobre la población latina, en colaboración con el Latino Texas Policy Center. Cantu dijo que la investigación concluyó que, desde el censo de 2020, el poder de los votantes latinos ha sido “estratégicamente diluido” por la desinstalación de distritos de coalición y de oportunidad latina a pesar del crecimiento de su población, lo que ha generado preocupaciones durante el esfuerzo actual.
Cantu dijo que muchas de las redistribuciones crean distritos donde se “empacan” los votantes negros y latinos sin una mayoría exacta, o se “quiebran” y esparcen ciertos votantes por varios distritos. Estas estrategias podrían reducir la oportunidad de que los titulares de estos grupos mantengan su posición.
“Para UT y el área más grande de Austin, esto podría significar menos enfoque en fondos para educación pública, equidad de salud, justicia ambiental y servicios de apoyo a los inmigrantes”, escribió Cantu, razonando que esto podría causar desconfianza institucional entre la población de votantes jóvenes.
La redistribución afecta los distritos 35 y 37 en Austin, los cuales incluyen partes del Condado de Travis y representa a muchos estudiantes de la Universidad. Greg Casar representa el distrito 35, que tiene una mayoría latina. De acuerdo a KUT, este distrito sería eliminado bajo el mapa propuesto, con la distribución del distrito 37, el cual se dividió en tres partes, incorporando áreas rurales republicanas en Waco. Esto dejaría a Austin con solo un distrito azul, lo que resultaría en una competencia entre Greg Casar y Lloyd Doggett, del distrito 37, para asegurar una posición de representación demócrata en Austin.
“Están distribuyendo de una manera en la que las universidades forman parte de la comunidad y comparten una comunidad de interés, o están (los distritos) siendo rebanados de una manera en la cual no hay una comunidad de interés donde se sienten representados”, dijo en inglés Sherri Greenberg, decana asistente de la LBJ School of Public Affairs y ex representante de la Cámara, al referirse a las dudas que surgen para la población universitaria de UT entre los actuales distritos 10, 35 y 37.
Greenberg dijo que los demócratas dicen que dejar a comunidades latinas o negras sin representacion está contra los derechos de votación. Por otro lado, Greenberg dijo, los republicanos dicen que la Corte Suprema de los Estados Unidos dijo que está bien distribuir a lo largo de línes politicas.
“Austin está siendo rebanada en varios pedazos de pie, sin un par de representantes como los que se ven ahora”, dijo Greenberg, explicando la preocupación que surge con la representación justa de las comunidades de interés.
Greenberg dijo que está permitido hacer la redistribución a la mitad de la década, pero podrá crear una dinámica “nunca antes vista” que ya ha empezado a causar redistribuciones en estados demócratas como California, para compensar el esfuerzo en Texas, y la ruptura del quórum, la cual sigue en desarrollo.
Cantu también señala en su correo electrónico que la distribución relacionada con la raza no infringe el Voting Rights Act, pero solo si “protege los derechos de votantes de color”.
Aunque la distribución sigue en pausa, con tensiones intensificadas por la ruptura del quórum, existen posibles efectos para los votantes latinos y las poblaciones universitarias dentro de los distritos afectados.
“Participar en audiencias públicas de distribución y demandar transparencia. … Acudir a cada elección, incluyendo las primarias y locales, donde los votos todavía pueden tener influencia”, escribió Cantu, refiriéndose a maneras de actuar dentro de los distritos afectados.
