Más del 25% de los estudiantes en UT son de ascendencia hispana en 2025 de acuerdo con datos oficiales de la Universidad, y hace apenas cinco años UT fue reconocida como una “Hispanic Serving Institution”. Este logro es prueba del progreso en promover la educación de la comunidad hispana, que conforma el 40% de la población de Texas según el Buró de censo de EE. UU.
La historia de la hispanidad en UT fue reconocida por primera vez en 1902 con la creación de la primera clase con referencia a Latinoamérica. La misión de la clase titulada “European Expansion”, era la de enseñar sobre la colonización española y acelerar el interés por aprender el vasto legado de la historia de la hispanidad en Texas.
A lo largo de los años, la inclusión de la comunidad hispana fue posible con la creación en 1940 de LLILAS, o Teresa Lozano Long Institute of Latin American Studies, y el Centro de Estudios México-Americanos en 1970. Estas dos instituciones se encargaron de promover y ayudar a la comunidad hispana mediante estudios, becas, subvenciones, ayudas e investigaciones.
La directora de LLILAS Adela Pineda Franco dijo que el instituto es un hogar que tiene el objetivo de tener una esperanza de intercambio y conversación para los estudiantes.
“El instituto enseña a los estudiantes hispanos el rico legado de sus antepasados, en términos de historia, arte, ciencia, tecnología”, dijo Pineda. “Estar orgullosos de ser latinos es algo por lo que nos esforzamos como unidad académica”.
El aumento de la población de origen hispano en Texas, sumado a las instituciones de apoyo, y cambios en el proceso de admisión, provocaron que la universidad pasará de 5,556 estudiantes hispanos en 2001, aproximadamente el 12% de la población estudiantil según números preliminares de la Universidad, a 8,975 en 2011, aproximadamente el 17.5%. Indicando un incremento del 6% en diez años.
Según la investigación conducida por la Oficina de Iniciativas Estratégicas, en 2011 UT analizó el crecimiento de la población hispana como parte de su compromiso con la misión de cerrar la brecha de acceso, aumentar la inscripción y mantener la accesibilidad. Impulsada por la Junta de Educación Superior de Texas, esta iniciativa fijó metas para incrementar el acceso y la participación de estudiantes hispanos en universidades de cuatro años del sistema UT, con el objetivo de aumentar la matrícula de 133,562 estudiantes en 2009, a 207,134 para 2015.
En la actualidad, de acuerdo con datos demográficos, la Universidad cuenta con más de 13,725 estudiantes hispanos y se enorgullece de ser una institución que promueve la mezcla y cooperación de diferentes culturas y nacionalidades.
“Es a través de la cultura cómo se concreta la realidad experiencial”, dijo Pineda. “Texas es un lugar donde la cultura hispana florece y forma parte de la cultura estadounidense”.
Para los nuevos estudiantes, UT ofrece más de 1000 organizaciones estudiantiles. A través del sitio HornsLink se pueden encontrar organizaciones, eventos y clubs. Algunas organizaciones hispanas incluyen: Hispanic Association of Computer Scientists, Hispanic Association of Pharmacists, Acción! Cine Colectivo, National Association of Hispanic Journalists y la sororidad Kappa Delta Chi.
Para quienes buscan conectar con la cultura hispana en Austin, el otoño ofrece varias oportunidades. LLILAS organiza eventos culturales y académicos abiertos al público durante el semestre, y el 25 de octubre el festival de “Viva la Vida” del Mexic-Arte Museum en el centro de la ciudad. Cerca del campus, en la calle Guadalupe, restaurantes como Little Patagonia Empanadas & Cafe y Salsa Limón ofrecen sabores auténticos de la cocina argentina y mexicana.
