Nota del editor: Este artículo fue creado originalmente por Alistair Manliguez el 31 de octubre de 2025 y traducido al español por Lourdes Fortoul Belausteguigoitia el 31 de octubre de 2025.
Al pitido inicial en su partido de eliminatoria de la Copa MLS (MLS Cup Playoff Game), el capitán de Austin FC Ilie Sanchez empujó su hombro contra el pecho del delantero del LAFC Son Heung-min.
Son terminó en el piso, pero ninguna falta fue marcada y ambos jugadores y equipos continuaron el partido como si nada hubiera pasado en el BMO Stadium.
Sin embargo, la pequeña interacción anticipó lo que traería el partido del miércoles: fuerza e intensidad física.
“Son las eliminatorias” dijo el entrenador principal Nico Estévez. “Si he aprendido algo desde que llegué a la liga es el nivel de intensidad en las eliminatorias. Contra estos equipos, tienes que imponer la parte física y tu personalidad, y mostrar carácter. Mostrarles que no va a ser fácil, que no los vamos a dejar jugar cómodamente”.
Al final, los Verde & Black caerían, perdiendo 1-2, y quedando 0-1 en la serie.
A pesar del dinámico partido, fueron los Verde & Black quienes a veces batallaron para adaptarse, no siendo lo suficientemente agresivos en el último tercio. Austin FC envió ocho centros, seis más que LAFC, pero tuvo 10 tiros menos. De los ocho intentos de gol de los Verde & Black, solo dos de ellos fueron al arco.
El único gol de Austin fue creado cuando el mediocampista Owen Wolff recuperó el centro de Mikkel Desler, pasándolo al defensa Jon Gallagher para que disparara desde aproximadamente seis yardas de distancia.
“(El viernes y sábado), vamos a usar esos días para refinar un poco esas situaciones (de ataque)”, dijo Estévez. “Vamos a poner algunos videos, y encontraremos soluciones para el equipo, para que seamos agresivos, porque en la primera mitad, ya teníamos muy buenas posiciones para tirar centros o para jugar un balón detrás de la defensa, pero pedíamos el balón a los pies en lugar de enviarlo al aire”.
A la defensiva, Estévez optó por una formación con cinco defensas para neutralizar a Son y al delantero Denis Bouanga, dos de los mejores goleadores de la liga. LAFC tuvo 18 tiros, pero solo cinco fueron al arco y sus dos goles, en el minuto 20 y 79, fueron por desvíos.
“(LAFC) tiene a Son y Bouanga”, dijo Estévez. “Todos me preguntan por estas estrellas la semana entera. Limitamos a este equipo a cinco tiros al arco y luego los dos goles llegaron por desvíos”.
El partido dos de la serie va a ser el domingo en el Q2 Stadium, con el inicio programado a las 7:45 p.m. hora del centro (CT).
“(Los jugadores) saben ahora que no será fácil”, dijo Estévez. “Este es el mensaje: ‘hay que descansar, recuperarnos, prepararnos, vamos a ganar el segundo partido y regresar aquí y mostrarles quienes somos.’”
