Nota del editor: Este artículo fue creado originalmente por Nolan Clay el 29 de octubre de 2025 y traducido al español el 30 de octubre de 2025 por Valentina Avendaño.
La temporada 2025 resultó ser un desastre para el fútbol de Texas.
Al comenzar la temporada, el equipo estaba clasificado en el puesto No. 19, y tras haber ganado el Campeonato del Torneo de la Southeastern Conference el año pasado, las expectativas eran altísimas. Pero había un gran problema: la plantilla de este año se veía muy diferente a la del año anterior.
Las Longhorns perdieron a muchas jugadoras clave de la temporada pasada, incluidas seis de sus siete máximas goleadoras y piezas fundamentales de la defensa. Texas tenía huecos en su plantilla al inicio de la temporada, y muchos de ellos fueron ocupados por jugadoras jóvenes, incluyendo cuatro freshmen que fueron titulares en casi todos los partidos.
Esta falta de experiencia en al nivel universitario se evidenció en los 17 partidos, lo que eventualmente llevó a un pobre récord de 4-12-1.
Aunque los evaluadores de pretemporada podrían haber pasado por alto esto, la entrenadora de Texas, Ange Kelly, sabía que lograr que este equipo completamente nuevo se acoplara sería difícil.
“Siempre iba a ser un desafío reemplazar a ese grupo”, dijo Kelly después de la victoria de Texas contra Ole Miss.
Y esos desafíos comenzaron desde temprano, ya que Texas abrió la temporada con una derrota 3-2 en casa ante Northwestern State. Los tres goles recibidos en su primer partido serían un tema recurrente para las Longhorns durante la temporada. No pudieron evitar que los equipos rivales anotaran.
Las Longhorns permitieron 41 goles en sus 17 partidos esta temporada, 11 más que cualquier otro equipo en la SEC. De hecho, Texas no logró mantener su portería a cero hasta el domingo contra Ole Miss, cuando ganó 2-0.
La línea defensiva careció de continuidad durante toda la temporada, y gran parte de ello se puede atribuir a la falta de experiencia de las jugadoras jugando juntas. La arquera suele ser la comandante de la defensa, y esta temporada ambas jugadoras en la portería de Texas eran freshmen (primer año).
Kelly probó algunas combinaciones diferentes en defensa, pero ninguna dio resultado. Corregir este área será la prioridad número uno para ella de cara a 2026.
Un juego de momentos
Al final del día, el fútbol siempre será un juego de momentos. Un equipo puede dominar y crear muchas oportunidades, pero si no convierte ninguna de ellas, todo es en vano. Por eso es tan importante tener jugadoras capaces de cambiar el rumbo del partido.
Esta temporada, las Longhorns solo tuvieron dos jugadoras que constantemente representaron una amenaza ofensiva: las delanteras freshman (primer año) Ava McDonald y sophomore (segundo año) Amalia Villarreal. Las dos combinaron aproximadamente el 62% de los tiros totales de Texas y anotaron 17 de sus 25 goles.
Es genial tener dos superestrellas, pero cuando son las únicas jugadoras de las que los equipos rivales se preocupan, es difícil que un ataque prospere. Por eso, las Longhorns registraron el cuarto peor récord ofensivo de la SEC esta temporada.
Un equipo con varias goleadoras en la delantera es esencial para un equipo exitoso, y Texas no tenía eso. Al menos, no todavía.
El futuro
Aunque la temporada no fue como Texas hubiera querido, eso no significa que no haya aspectos positivos que rescatar. El joven equipo acumuló mucha experiencia de alto nivel este año, lo que solo puede ser bueno para el futuro.
“Es muy raro en un programa que una freshman entre y obtenga tantos minutos”, dijo Kelly.
También es raro que una freshman destaque desde el primer año, pero eso fue exactamente lo que hizo McDonald. Con nueve goles y cuatro asistencias, tiene grandes posibilidades de ganar el premio a Freshman del Año de la SEC. McDonald tiene el talento para convertirse en una de las mejores jugadoras del fútbol universitario, y eso es un lujo que no muchos equipos tienen.
Fue una temporada dura, larga y frustrante para Kelly y las Longhorns, pero si hay algo que los fanáticos han aprendido a lo largo de los años, es que Kelly sabe cómo construir un equipo ganador. Con las herramientas que tiene para la próxima temporada, tiene la oportunidad de hacerlo una vez más.
