Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 4 de noviembre de 2025 por Celeste Pawelek y fue traducido al español por Anirudh Karunakaran el 5 de noviembre de 2025.
Cada octubre, “The Rocky Horror Picture Show” transforma a un grupo devoto de estudiantes de UT en una explosión de medias de red, brillantina y drag. Después de que UT prohibiera las actuaciones drag en el campus en marzo, la proyección de este año se trasladó fuera del campus y enfrentó nuevos desafíos.
“Rocky Horror” se mudó al Pearl Street Co-op en West Campus para dos funciones durante el fin de semana de Halloween, mantenido con vida por la misma comunidad a la que la prohibición apuntó.
En mayo, Maggie Cook, estudiante de último año de diseño, supo que Campus Events + Entertainment no aprobaría su tradicional presentación anual de “The Rocky Horror Picture Show”, una tradición que lleva más de una década. Cook dijo sentirse devastada, pues estaba programada para dirigir el espectáculo en otoño.
“No aprobaron el permiso para el espectáculo”, dijo Cook. “Estaba destrozada”.
Aunque la prohibición no apuntaba específicamente al show, el Sistema de la UT dio a sus instituciones la instrucción de usarla como guía para aprobar o rechazar eventos en el campus. Campus E + E escribió en un comunicado que el espectáculo no estaría en su lista de eventos y no comentó más sobre la decisión.
Este año marca el 50 aniversario de “The Rocky Horror Picture Show”, una película de culto que se ha convertido en un pilar del cine y la comunidad queer. Los fanáticos han transformado este musical de ciencia ficción en una experiencia teatral interactiva que borra la línea entre público y espectáculo.
“Tiene mucho legado en las comunidades queer de todo el país”, dijo Molly Hennessy, estudiante de tercer año de inglés que interpreta a Brad, uno de los personajes principales. “(Rocky) significa una comunidad que trasciende el tiempo”.
The Broccoli Project, una organización estudiantil de artes teatrales, ayudó a Cook a organizar y producir el espectáculo.
“Otras organizaciones de teatro se habían abstenido de hacer ‘Rocky’ simplemente por la gran presencia que tenía la otra producción”, dijo Cook.
Montar el show no fue tarea fácil. Cook y C.D. McAdams, estudiante de último año de Plan II y productor de The Broccoli Project, tuvo dificultades para financiar la producción, comenzando desde cero. Cook dijo que solo dos personas asistieron el primer día de audiciones.
The Broccoli Project recaudó más de $1,800 a través de GoFundMe y grupos teatrales locales prestaron vestuario y utilería.
Para McAdams, el impacto del show va más allá de su financiación. La presentación de este año se convirtió en una declaración de resistencia y en una oportunidad para que los estudiantes reclamaran un espacio donde celebrar abiertamente la identidad y comunidad queer.
“Muchos gays pueden venir a verla, disfrazarse, gritar”, dijo McAdams. “Es la encapsulación perfecta de ‘No vamos a detenernos’”.
Incluso después de que la lluvia afectará a la segunda función, el elenco actuó frente a un público entusiasta. Aunque el futuro de las actuaciones queer en UT pueda verse distinto ahora, “Rocky” demuestra que no desaparecerán, dijo McAdams.
“(Organizar ‘Rocky’ aquí) demuestra que tenemos un poco de miedo”, dijo. “En eso, sí tuvieron un pequeño éxito”.
Como estudiante de último año, Cook está escribiendo un libro sobre la producción, en parte para mantener vivo el espectáculo y evitar que la tradición muera.
“Lo que quieren es que nos callemos”, dijo Cook. “Pero no es mi trabajo mantenernos en silencio”.
