Nota del editor: Este artículo fue publicado por primera vez el 10 de noviembre de 2025 por Emily Krupa fue y traducido al español por Priscilla Durling el 12 de noviembre de 2025.
Carol Stall, residente de Austin, comentó que vive aquí desde la época hippie de 1973. Cuando sus impuestos se volvieron excesivos, Stall y su esposo se mudaron al este de Austin después de vivir en el barrio de Zilker por aproximadamente 15 años y se involucraron en la política local.
Cuando los votantes de Austin rechazaron una propuesta de aumento de impuestos durante las elecciones del 4 de noviembre, Stall dijo que se sintió aliviada de que ella y sus vecinos no tuvieran que pagar impuestos más altos ni correr el riesgo de perder sus hogares.
“Aumentar aún más los impuestos nos destruirá a nosotros y a mucha gente de este barrio que es aún más vulnerable”, afirmó Stall.
La Proposición Q (Proposition Q) habría aumentado los impuestos de propiedad para una vivienda promedio en Austin, la cual está valorada en $494,803, por alrededor de $300 anuales – un incremento que sobrepasa lo permitido por la ley estatal sin elecciones – según el sitio web de la ciudad. El aumento de los ingresos habría generado alrededor de $100 millones para financiar programas como los de atención médica de emergencia, vivienda y seguridad pública como el Centro de Desintoxicación que colabora con UT, según el sitio web de la ciudad.
Tras estas elecciones, la ciudad presentó un presupuesto reducido para 2025-2026 el 7 de noviembre y discutirá las revisiones al presupuesto el jueves. Stall afirmó que el presupuesto de la ciudad es mayor a comparación de ciudades como San Antonio y Dallas que tienen poblaciones más grandes. El presupuesto de Austin para 2024 fue de $5.900 millones, con una población de 993,588 habitantes en 2024. En San Antonio, el presupuesto para 2024 fue de $3.700 millones para 1,5 millones de residentes. El presupuesto de Dallas para 2024 fue de $4.900 millones para 1,3 millones de residentes.
Un poco más del 63% de los votantes de Austin votaron en contra del aumento de impuestos, según los resultados electorales del Condado de Travis. La medida contaba con el respaldo del alcalde, el concejo municipal y los comités de acción política.
“Los votantes nos han dicho que quieren que hagamos más y que no empeoremos el problema de la asequibilidad”, escribió el alcalde Kirk Watson en una declaración pública. “Debemos escucharlos, aprender de estas elecciones y confiar en nuestros votantes”.
El aumento al presupuesto de la tasa impositiva habría destinado $1.1 millones a la ampliación de los servicios del Centro de Desintoxicación, según el presupuesto municipal. Tras el rechazo de la propuesta, la ciudad recomienda destinar aproximadamente $500,000 al centro, según la recomendación presupuestaria revisada.
El centro ofrece tratamiento y un espacio seguro para personas intoxicadas como alternativa a las cárceles y los hospitales, explicó Ashlyn Branscum, gerente de desarrollo y comunicaciones del Centro de Desintoxicación. El centro colabora con UT para brindar recursos a estudiantes que se enfrentan a situaciones relacionadas con las drogas y el alcohol, agregó Branscum.
Branscum indicó que el centro tiene un déficit de $300,000, pero que siendo una organización sin ánimo de lucro siempre está recaudando fondos.
“Esto nos deja en una situación de incertidumbre en lugar de tener un impacto más inmediato y directo”. Afirmó Branscum.
Savannah Lee, directora de operaciones de políticas de Equitiy Action, una organización de seguridad pública, señaló que el aumento en la tasa impositiva tenía como objetivo financiar servicios municipales como el programa de Subvenciones para la Estabilización Familiar (Family Stabilization Grant), el programa de realojamiento rápido y la respuesta de los servicios de emergencia médica.
“Para nosotros, eso es lo que significa la seguridad pública”, dijo Lee. “Por eso luchamos por la Proposición Q, por una red de servicios más sólida en toda la ciudad que garantice la seguridad de la gente y su derrota es obviamente devastadora”.
Lee afirmó que los problemas de asequibilidad y transparencia en Austin son razones por las que probablemente fracasó la Proposición Q.
“La gente ya está pasando por apuros económicos, y pedirles que paguen otros $300 al año en impuestos sobre la propiedad es una petición realmente difícil en un momento como este cuando la gente ya está luchando por sobrevivir y muchos no se sienten representados por el consejo municipal”, dijo Lee.
