Nota de editor: Este artículo se publicó por primera vez el 12 de noviembre de 2025 por Adam Elayan, y fue traducido al espanol por Ariana Miranda el 14 de noviembre del 2025.
A menudo el sitio de suites y sinfonías, Bates Recital Hall suele atraer a un público muy formal. El lunes, los galopantes acordeones y las serenatas cantadas en español del UT Conjunto hicieron que el amplio auditorio de Butler School of Music sonara más como un salón de baile del sur de Tejas en la década de 1960.
El conjunto, una animada fusión de música folclórica mexicana y polka que alcanzó su popularidad en mediados del siglo XX, surgió en el valle del Río Grande cuando inmigrantes de Europa Central llegaron a Tajas hace más de un siglo. El programa de conjunto de UT, establecido en Butler School of Music en 2006, introduce a estudiantes al estilo a través de la experiencia e inmersión. La directora del programa, Susanna Nevarez, quien se unió a UT este semestre, dijo que algunos de sus estudiantes entraron al programa con un mínimo de experiencia.
“He enseñado algunas canciones,” dijo Nevarez, una acordeonista del conjunto de toda la vida. “Ahora las tocan por su cuenta y ya no tengo que enseñarles. Es como ver a un pajarito obtener sus alas.”
El espectáculo del 10 de noviembre presentó un programa de 11 canciones que destacaba estilos de baile de todo el mundo, incluida la cumbia colombiana y el huapango mexicano. JJ Barrera, profesor adjunto que ayudó a fundar el programa en 2006, dijo que la amplia variedad de estilos que aprendió cuando comenzó a tocar el conjunto lo convierte en un músico más adaptable.
“La mejor decisión que tomé fue empezar a escuchar música de conjunto,” dijo Barrera, quien comenzó tocando en bandas de rock en la década de 1960. “Tienes estos ritmos diferentes que puedes incorporar, incluso al rock and roll.”
Más allá de la instrucción, UT Conjunto brinda a sus estudiantes un sentido de comunidad. La cantante Emily Catillo-Espinoza, estudiante de posgrado de tercer año en estudios latinos, se unió en la primavera de 2025, más de un año después de mudarse a Tejas desde Illinois.
“Hay una sensación de familiaridad que viene con tocar la música con la que crecimos escuchando”, dijo Castillo-Espinoza, hija de dos inmigrantes mexicanos. “Me siento muy conectada con mis padres, incluso desde Tejas.”
Castillo-Espinoza dijo que sus padres la introdujeron al conjunto a través de artistas como Flaco Jiménez, el cual incorpora elementos como country y rock, junto con el festival anual de conjunto en San Antonio, ayudaron a difundir el estilo a audiencias internacionales.
“La música de conjunto es para todos,” dijo Castillo-Espinoza. “Si te gusta el ritmo, puedes empezar a bailar.”
A pesar de su atracción universal, Nevarez dijo que la escena de conjunto en Austin continúa desvaneciéndose. Señala que la rápida expansión de la ciudad ha expulsado a una parte considerable de los músicos del conjunto del área, pero espera que sus esfuerzos por promover el conjunto a través del programa de UT revivan a la comunidad local.
UT Conjunto se presentará nuevamente el 5 de diciembre en Central Market en North Lamar Boulevard, en un concierto que incluirá otros programas de etnomusicología, como conjuntos que interpretan música del Caribe y del Medio Oriente. Castillo-Espinoza dijo que podrían venir más presentaciones en otros lugares.
“La música de conjunto no será borrada,” dijo Castillo-Espinoza. “No va a desaparecer. Nosotros somos sus practicantes.”
