Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 15 de octubre de 2025 por Luke Stark y fue traducido al español por Mia Sifuentes el 18 de octubre de 2025.
A este punto, está creciendo el sentimiento de que lo nuevo no siempre es mejor. Aunque la digitalización de la literatura y diferentes medios han tenido enormes beneficios para la sostenibilidad y accesibilidad de la educación, la experiencia auténtica de la literatura física no puede descartarse. Los libros físicos y medios impresos ofrecen una manera única de recibir información, permitiendo a los lectores resaltar, anotar y engancharse con la información en la manera que mejor les convenga. Se ha demostrado que estas libertades conducen a una mayor comprensión y éxito académico.
Para evaluar completamente el valor de los medios físicos, debemos entender lo que lo diferencia de las fuentes digitales actuales disponibles. Una distinción clave es la capacidad de los medios físicos de confinar al lector a centrarse específicamente en la narrativa que están presentando. Mientras, los medios digitales luchan por bloquear las interrupciones de fuentes externas como notificaciones o anuncios.
“Existe cierta evidencia de que los materiales electrónicos a veces pueden traer distracciones adicionales”, dijo Sarah Brandt, una bibliotecaria de programas de primer año en la biblioteca Perry Castaneda. “La mayor parte del tiempo lo estás usando en un dispositivo que está hecho para otras cosas además de leer”.
Además, el aspecto kinésico de leer en medios físicos se adapta a varios estilos de aprendizaje. Mientras los sistemas digitales ofrecen soluciones únicamente a los que aprenden visualmente y auditivamente, los libros físicos ofrecen la mejor experiencia educativa para los estudiantes kinésicos que aprenden más con el contacto físico y la experiencia práctica.
“Los medios físicos pueden ofrecer una ventaja simplemente al poder utilizarlos táctilmente y al poder interactuar con las manos”, dijo Elam Parada, estudiante de primer año de negocios.
Aunque es posible realizar anotaciones a través de medios digitales, solo los medios impresos proporcionan las sensaciones físicas que crean un entorno de verdadera inmersión. La textura, el peso e incluso el aroma de los libros contribuyen a la experiencia de la lectura. Anotando en este entorno conduce un mayor enfoque y una mayor comprensión.
“Incluso resaltar o subrayar puede ayudar a comprender un poco más lo que estás leyendo”, dice Brandt. “Concentrándome en lo que me llevo de esto, o en lo que me resulta más interesante”.
Aunque algunos argumentan que los medios físicos van en contra de los esfuerzos por la sostenibilidad, no se crean desperdicios si los estudiantes eligen utilizar la abundancia de recursos, como libros usados y materiales reciclados, ya disponible; el desperdicio solo se genera si los estudiantes eligen a descuidar los recursos preexistentes, y en consecuencia descartarlos.
“Tenemos una colección gigante en UT”, dijo Brandt. “Yo creo que el último número que escuché fue alrededor de 12 millones de volúmenes impresos”.
Estas colecciones van más allá de los libros físicos tradicionales. Los numerosos archivos que hay alrededor del campus permiten que los estudiantes interactúen con piezas de medios que son en sí cápsulas de la historia, incluyendo primeras ediciones y manuscritos. Brandt citó la colección de “Saturday Night Live” en el Centro Harry Ransom como un ejemplo.
“Si quieres ir a un archivo y ver un artículo de los documentos de Lorne Michaels, puede que esté en exhibición, o puedes ir a una sala de lectura y tocar un torso de papel que tocó Lorne Michaels”, dijo Brandt
Como estudiantes, debemos de trabajar en diversificar la forma en que aprendemos. Por supuesto, es importante incorporar los beneficios innovativos que ofrecen los materiales digitales, pero no hay que perderse de una experiencia única de trabajar con un libro físico o de hojear un periodico de 80 años de antigüedad.
