Nota del editor: este artículo se publicó por primera vez 6 de noviembre del 2025 por Alex Leisk y fue traducido al español por Iñaki Zamarripa el 7 de noviembre del 2025.
El rector Jim Davis anunció el lunes que varios profesores y líderes universitarios escribieron un comunicado reafirmando el compromiso de la universidad con la libertad académica e integridad.
Davis describió la Declaración sobre la Integridad Académica de Texas como un “comunicado visionario”, el cual pone estándares para las prácticas académicas responsables. La declaración habla de tres áreas principales: la libertad académica y ciudadanía, integridad académica y la confianza del público, y la integridad académica y la enseñanza. La declaración fue firmada por por 20 miembros del Profesorado Trabajando en la Integridad Académica (Faculty Working Group on Academic Integrity), que la universidad estableció el mes pasado. El consejo representa 12 facultades y escuelas, pero la Escuela de Arquitectura, la Facultad de Bellas Artes, la Escuela de Informática, la Facultad de Farmacéutica y la Escuela Médica Dell no están representadas.
“La Universidad de Texas en Austin existe para descubrir y producir conocimiento, para enseñarlo a la siguiente generación y para ayudar a desarrollar el bien común”, escribieron los autores en el comunicado. “Queremos servir a nuestro estado y nación mientras entrenamos a la siguiente generación de líderes. Esta es la manera tejana”.
La libertad académica es definida en el comunicado como una aplicación de los derechos de la primera enmienda que permite el estudio, la investigación y la educación. El comunicado define la integridad académica como el ejercicio responsable de la libertad académica, incluyendo la honestidad intelectual y la enseñanza responsable, lo cual crea la confianza del público en las universidades. Sheridan Titman, profesor de finanzas y miembro del consejo, dice que no sabe cómo la universidad va a cumplir con la declaración.
“Algunos han concluido que la declaración es bastante ambigua”, dijo Titman. “La verdadera pregunta es que el diablo está en el detalle y como se va cumplir”.
Un portavoz de la universidad no respondió a las solicitudes de comentarios.
El consejo recomienda que los profesores protejan la libertad académica de todos los estudiantes y hagan pláticas abiertas. Según el comunicado, los profesores deberían cultivar confianza en el aula, ofrecer distintas perspectivas y preparar a los estudiantes a usar la razón para formar sus propias opiniones sobre el curso y evitar hablar temas controvertidos e irrelevantes al material del curso.
Titman dijo que quiere que los estudiantes sientan que el aula es un lugar donde tengan la habilidad de decir lo que sienten, pero debería seguir siendo relevante al curso. Dijo, por ejemplo, que la universidad no quiere que un profesor de química hable de sus políticas en la clase.
“En su centro, la integridad académica forja una confianza solemne entre el instructor y los estudiantes; entre la universidad y el estado y nación”, dijeron los autores en el comunicado. “Es esa confianza que queremos reafirmar aquí, y es esa confianza que va continuar asegurando que lo comienza aquí cambia el mundo”.
Titman dijo en su comunicado que la postura de la universidad sobre la libertad académica y la integridad no ha cambiado mucho. Pero, dijo que es importante “declarar lo obvio” que la universidad respeta la libertad de expresión de los profesores.
“No tenemos permiso de decir cualquier cosa que queremos en el aula”, dijo Titman. “Tenemos un trabajo que hacer, educar a las personas, y tenemos una responsabilidad ahí”.
