Durante el festival del Texas Tribune, el pasado 13 de octubre, el panel ”Buenos Vecinos” reunió a tres expertos y funcionarios para analizar el estado actual de las relaciones entre México y Estados Unidos. En un momento marcado por tensiones políticas, retos migratorios y gobiernos populistas, la conversación se centró en cómo ambos países están dejando pasar oportunidades clave para fortalecer una de las alianzas más determinantes del hemisferio.
En el panel, los tres participantes coincidieron en que para entender la relación entre México y Estados Unidos es necesario mirar primero a las comunidades que viven en la frontera. Para quienes viven en Tejas, señalaron que México no es un país ajeno, sino un espacio donde pueden convivir las dos naciones. Esa interdependencia y vida compartida en la frontera choca con políticas federales que, según los panelistas, no toman en cuenta la realidad de la frontera.
Luis Torres, economista sénior del Banco de la Reserva Federal de Dallas, subrayó que las economías de ambos países se complementan más de lo que compiten. Subrayó que tres cuartas partes del gas natural que consume México proviene de Tejas, y que la actividad económica de la comunidad latina en EE.UU supera incluso al PIB de México. La representante estatal Mary González explicó que, a pesar de esta interdependencia económica, se siguen desperdiciando oportunidades de colaborar entre las dos naciones.
El Dr. Juan Hernández el que fuera miembro del gabinete del presidente mexicano Vicente Fox y se desempeñara como titular de la oficina presidencial para mexicanos en el exterior, entró en detalle sobre el panorama político en México. Desde su perspectiva, tanto México como Estados Unidos operan bajo gobiernos que dan prioridad a las decisiones populares entre sus bases electorales, aunque eso signifique sacrificar el bienestar de la nación en su conjunto. Hernández señaló que este enfoque político “nacionalista” pasa por alto la realidad más básica; el 60% de los mexicanos tienen familiares que viven en Estados Unidos.
Durante una entrevista, Hernández fue directo sobre la crisis de seguridad que se está viviendo en México. “El peligro es la violencia, todos lo sabemos”, y añadió que hoy “no puedes caminar por las calles”. Además señaló que incluso figuras públicas han sido asesinadas sin que el gobierno responda. “Es una carga”, dijo Hernandez al referirse al miedo que se vive en el país. “Si un alcalde no puede defenderse, si un alcalde pide ayuda al gobierno federal para protegerlo a él y a su familia, y no se la dan, ósea los demás ciudadanos…”, dice acompañando sus palabras elevando los brazos en un gesto sarcástico.
En el panel, Hernández señaló que la relación entre México y Estados Unidos atraviesa un momento complicado, no solo por diferencias de política migratoria, sino por una coincidencia más profunda: ambos países están siendo gobernados por administraciones que priorizan lo populista por encima de lo necesario.
Para Hernández, el problema del populismo no es únicamente su discurso, sino la debilitación institucional en ambas naciones. En México, “Claudia ha destruido las instituciones… han quitado el 40%, 50%, 60% del presupuesto de las universidades”, subrayó. Cuando se le preguntó a Hernández sobre la reforma judicial, criticó que “muchos no terminaron la preparatoria y son jueces federales porque votaron por ellos en una elección donde no votó ni el 10% de la población”.
Pero Hernández también insistió en que este fenómeno no es exclusivo de México. Estados Unidos se enfrenta a un populismo distinto pero igualmente dañino, uno que se nutre del miedo, la desinformación y el enojo. “Este tipo de populismo es muy astuto”, explicó el experto. Mientras ambos países se encierran en sus batallas internas, lo que realmente necesitan es una visión compartida, según Hernández.
México y Estados Unidos avanzan como si no dependieran el uno del otro, aunque la realidad social, económica y humana diga lo contrario.
