Nota del editor: Este artículo fue creado originalmente por Anjum Alam el 12 de febrero de 2026 y traducido al español Valentina Avendaño.
Mientras esperaba con su familia a que les sellaran los pasaportes tras llegar a Estados Unidos en septiembre, un profesor de UT dijo que sintió un miedo nuevo, uno que no había sentido en las muchas veces que viajó de su país de origen a los Estados Unidos – el miedo de que no lo dejaran entrar.
El profesor, quien pidió mantener el anonimato por temor a represalias, llegó a través del programa de visas H-1B, que permite a los empleadores estadounidenses contratar profesionales extranjeros para trabajos que requieren al menos un título universitario. Dijo que renovó su visa H-1B durante el verano, antes de que una proclamación de la administración Trump restringiera el programa en septiembre de 2025. No compartió sus preocupaciones con su familia hasta después de haber ingresado al país.
“Le dije a mi familia: ‘Hace cinco minutos estaba viviendo un conflicto interno’”, contó el profesor. “Sé que puedo pasar sin problema, pero aun así estaba viviendo un momento de confusión y miedo”.
La proclamación presidencial obligó a los empleadores a pagar una tarifa de 100.000 dólares por nuevas solicitudes de visas H-1B, con el objetivo de detener el “reemplazo de trabajadores estadounidenses” y el “abuso del programa de visas H-1B”. El gobernador Greg Abbott citó la proclamación en su carta del 27 de enero, en la que ordenó a UT y a las agencias estatales congelar nuevas solicitudes de visas H-1B hasta que termine la próxima sesión legislativa de Texas en mayo de 2027, o hasta recibir permiso por escrito de la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas.
El abogado de inmigración Jason Finkelman dijo que no está claro cómo afectará la carta a los actuales titulares de visas H-1B sin más orientación. Señaló que el programa está diseñado para ser justo con los trabajadores estadounidenses y cubrir vacíos de habilidades en la fuerza laboral.
“Las universidades compiten constantemente por contratar al mejor talento global”, dijo Finkelman. “Si se implementa una póliza que limite la capacidad de las universidades para contratar talento de clase mundial, esencialmente se está limitando la capacidad de las universidades de Texas para seguir siendo líderes en la educación superior”.
La carta ordena a UT entregar un informe antes del 27 de marzo a la comisión, incluyendo los países de origen de los actuales titulares de visas H-1B, sus clasificaciones laborales y la fecha de expiración de sus visas. La comisión proporcionará pronto instrucciones sobre la información necesaria para solicitar nuevas visas H-1B, escribió un portavoz en un correo electrónico.
La oficina de International Student and Scholar Services (ISSS) en Texas Global procesa las solicitudes de visas H-1B después de que el departamento de contratación de UT inicia el trámite, según el sitio web de Texas Global. Texas Global no respondió a las solicitudes de comentarios.
Según un correo del 27 de enero enviado por la directora de ISSS, Margaret Luévano, informando a los estudiantes internacionales sobre la congelación de visas H-1B, Texas Global está trabajando para proporcionar una actualización con instrucciones sobre los siguientes pasos.
“Agradecemos su paciencia mientras trabajamos para brindar información precisa y significativa”, escribió Luévano.
El profesor llegó a la universidad en 2011 como estudiante de posgrado con una visa J-1, que permite a estudiantes e investigadores trabajar temporalmente en EE. UU., antes de obtener y renovar una visa H-1B. Dijo que la sensación de incertidumbre es intelectualmente paralizante.
“Lo peor que le puedes hacer a cualquier ser humano es ponerlo en una situación de incertidumbre que mate su curiosidad”, dijo el profesor. “Para poder pensar, necesitas cierta sensación de estabilidad en tu vida”.
