Es fácil sentirse desconectado de la cultura latina y de la gran comunidad de UT, pero la Modern Latino Orquesta (MLO), que fue formada en el otoño pasado, crea un espacio liderado por estudiantes que cultivan la unidad y celebran la música latina. Se centran en una multitud de géneros como la salsa, cumbia, bachata, merengue y hasta el pop moderno.
MLO fue fundada por Lucas Scott, un estudiante de contrabajo clásico en su tercer año, quien sintió un “desvío cultural” por no haber vuelto a Venezuela desde primaria y sentirse un “no sabo”. Su visión fue crear más que una banda; un espacio donde hay una comunidad unida y amigable, pero con oportunidades profesionales en la música. Sin haber tenido experiencia liderando un club o tocando géneros latinos, Scott superó los obstáculos con ensayo y error.
“Esto no se debe sentir como un trabajo de oficina. Esto es música, me quiero divertir con ella” dijo Scott. Los ensayos son serios, pero con un aire informal y divertido. Scott se encarga de encontrar partituras donde pueda, además de dirigir los ensayos, manteniendo el ritmo con una caja china. En este momento están ensayando canciones de salsa icónicas como “¿Oh qué será?” de Willie Colón, “Virgen” de Adolescent’s Orquestra y “Llorarás” de Oscar D’León, o como Scott la llama: “música que tu mamá latina escucharía al limpiar”.
La banda está compuesta por estudiantes de diversas carreras, de varios niveles musicales y de diferentes culturas. Los músicos cambian de instrumento dependiendo de la canción o de quién esté disponible para tocar ese día. Los instrumentos incluyen un piano, trompetas, trombones, un fagot, un bajo eléctrico, guitarras, cantantes, percusión y un saxofón. Todos los músicos se encargan de contribuir democráticamente a la selección, ideas y los consejos, resaltando el contraste con un grupo musical académico. Al mismo tiempo, bailan juntos y comparten comida durante cada ensayo y hasta se reúnen fuera de la universidad.
“Lo más divertido es cuando todo hace ‘clic’… y las cosas encajan”, dijo Nate Scott, hermano de Lucas y estudiante de segundo año en economía. Se encarga de las relaciones públicas manejando la página de Instagram y ocupando posiciones de los músicos que pueden faltar.
“Siento que estar en un club como este me ha ayudado mucho a no solo mejorar mi canto, pero también conectarme a lo que es mi cultura” dijo Alejandra Quintero, una cantante principiante quien está en su segundo año estudiando diseño de moda.
En este momento MLO ya cuenta con alrededor de 20 miembros y ha encontrado oportunidades para tocar en la ciudad. Recientemente, han captado la atención de Combo Chévere, un grupo local de salsa.
“Tienen mucha buena energía y quieren aprender…lo más importante es que tienen ganas de hacerlo” dijo Victor Ismael Cavazos, uno de los miembros de Combo Chévere, quien ha comenzado a asesorar a MLO.
MLO, siendo un proyecto en desarrollo, le ha dado a Scott mucha esperanza para lo que depara el futuro.
“Quiero tener oportunidades de eventos constantes y crear retroalimentación positiva que viene de los esfuerzos de los miembros”, dijo Scott, quien también mencionó interés en expandir su colaboración con Texas Latin Dance y enfocarse en música moderna como la de Bad Bunny.
MLO es más que un club, se ha convertido en un espacio de celebración cultural, musical y de encuentro familiar.“Esto no tiene nada que ver con lo que yo estoy estudiando…pero es algo que yo amo hacer y siento que todo el mundo tiene que tener algo así… es una manera de descomprimirse o relajarse” dijo Quinteros.
