Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 23 de febrero 2026 por Adam Elayan y fue traducido al español Valentina Avendaño.
Durante cinco años, Javier Jara enseñó música en Manor Middle School, en Manor, Texas, a una población estudiantil mayoritariamente latina. Jara dijo que el día después de las elecciones presidenciales de 2016, la mayoría de sus estudiantes se quedaron en casa por miedo a la deportación.
Jara, quien emigró a Estados Unidos desde Ecuador, decidió actuar para cambiar lo que consideraba estereotipos negativos que afectaban a su comunidad.
“Como artista, tengo que reflejar los tiempos”, dijo Jara. “Ese es mi lema de vida”.
Junto a su esposa, Jane O’Brien, periodista y ex alumna de UT con un título en Estudios Latinoamericanos y Periodismo, Jara recopiló historias de 12 inmigrantes de distintos países de América Latina. Le pidió a Yahir Durán, compositor y amigo de muchos años, que escribiera poemas basados en sus vidas. Jara convirtió los poemas en canciones, adaptando cada arreglo a un estilo musical propio del país de origen de cada persona. “Our Rhythms, Our Voices”, estrenando el viernes, reúne las 12 canciones en un tapiz narrativo rico en tradición musical.
“Soy un canal”, dijo Jara. “Estoy canalizando las historias de otras personas, pero yo también soy inmigrante, así que definitivamente resuena conmigo”.
Jara explicó que las canciones de “Our Rhythms, Our Voices” representan una amplia variedad de experiencias dentro de la comunidad inmigrante latina en Estados Unidos. “La Paloma”, escrita para Patricia Núñez, utiliza el símbolo de una paloma para retratar su infancia turbulenta, en la que se mudaba entre México y San Antonio, lo que hizo que le costara seguir el ritmo tanto en inglés como en español. Núñez, ahora candidata a un doctorado en currículo e instrucción en UT y defensora de la educación bilingüe, dijo que pasó gran parte de su vida sintiéndose no deseada en ambos lugares.
“No es una historia que haya compartido con todo el mundo, pero era importante para mí por la defensa del bilingüismo”, dijo Núñez. “Lo hice por eso”.
Núñez, como la mayoría de las personas retratadas en “Our Rhythms, Our Voices”, tenía una amistad personal con Jara antes de que él comenzara el proyecto. “Río Bravo”, sin embargo, cuenta la historia de un padre y su hija de El Salvador que se ahogaron en el Río Grande en 2019 mientras cruzaban la frontera entre Tejas y Méjico. Christabel Lin, quien tocó el violín en el álbum, dijo que Jara cuenta historias que la gente necesita escuchar.
“Estamos en un momento en el que estas historias están empezando a salir a la luz, y ha sido un tiempo difícil para que las personas asimilen que sus vecinos, personas que conocen, están siendo afectados”, dijo Lin. “Creo que es catártico. La música es una gran manera de estar presentes y reflexionar sobre estas historias personales”.
Después de más de cinco años de desarrollo, Jara y su equipo terminaron de grabar “Our Rhythms, Our Voices” en agosto de 2024, antes de que un largo retraso pospusiera su lanzamiento hasta 2026. En ese tiempo, Donald Trump comenzó un segundo mandato como presidente e implementó medidas más estrictas contra la inmigración.
“En una mala manera, es un buen momento”, dijo Jara. “Me entristece que (el álbum) sea más relevante que nunca, pero lo es”.
Jara señaló que las presentaciones en vivo del álbum generan respuestas emocionales en el público, cuyos miembros a menudo le agradecen por hacerlos sentir representados y orgullosos de sus tradiciones culturales. En el futuro, planea emprender un proyecto similar sobre migrantes del sur global.
“Se despiertan muchos sentimientos de alegría, tristeza y nostalgia a través de esta música”, dijo Jara. “La gente se conmueve, definitivamente. Y eso me impulsa a seguir haciéndolo, pase lo que pase”.
