Según cifras de la universidad, alrededor de 1.500 personas trabajan en en servicios de instalacione y University Housing and Dining, ofreciendo servicios esenciales en aulas, dormitorios, gimnasios, baños, zonas de estudio y comedores utilizados diariamente. Quienes desempeñan estas labores son fundamentales para asegurar el funcionamiento cotidiano de UT para estudiantes, profesores y personal académico.
Al considerar las personas que trabajan en el personal de UT, se vienen a la mente las opiniones de estudiantes sobre estos individuos. Tomamos en cuenta las historias de los trabajadores, la importancia de su presencia en el campus y por qué deben ser más apreciados.
“Creo que son muy necesarios”, dijo Jack Schufreider, un estudiante de segundo año estudiando gobierno y lingüística. “Tengo una muy buena opinión de ellos”.
Pero algunos estudiantes no creen que UT esté haciendo un buen trabajo en apreciar lo que hacen por la universidad.
“No los reconocen tanto como lo deben porque obviamente ellos hacen mucho por nosotros”, dijo Alamos, una estudiante de primer año estudiando servicios sociales. También habló un poco sobre su experiencia al visitar a sus amigas en los dormitorios y usar los baños comunes. “Siempre miro que está muy limpio y mucha gente debe de apreciar eso y yo pienso que deben ser más agradecidos de toda la gente que hace eso por ellos”.
Una de las interacciones más comunes que uno como estudiante puede tener con alguien que trabaja para UT es en las cafeterías que se encuentran por todo el campus. “La mayoría de las personas que trabajan aquí son bastante agradables”, Jack reflexionó. Mientras que muchos estudiantes suelen compartir sus experiencias positivas con los trabajadores, algunas personas como Jack creen que ciertos estudiantes, “ven los comedores más bien como una fuente inagotable de comida, no como si alguien la hubiera hecho de verdad”. Se basa en su experiencia habiendo trabajado en un restaurante, “[las] personas que no han trabajado en el sector de servicios no entienden que detrás de todos los productos que reciben, hay personas”.
Reconocer el esfuerzo de quienes mantienen la universidad en funcionamiento no solo es un acto de cortesía, sino un recordatorio de que detrás de cada aula limpia, cada comida servida y cada espacio ordenado, hay personas dedicadas cuyo trabajo merece respeto y gratitud todos los días.
