Nota del editor: Este artículo se publicó por primera vez el 25 de febrero de 2026 por Kendall Meachum y fue traducido al español por Priscilla Durling.
El fiscal general de Tejas, Ken Paxton, demandó a la empresa propietaria de Snapchat, alegando que la aplicación engaña a los clientes y pone a los niños en peligro, según un comunicado de prensa del 11 de febrero.
En su denuncia, Paxton acusó a Snapchat de exponer a los usuarios a contenido para adultos. También mencionó las funciones “adictivas” de la aplicación, como los “Snapstreaks” o la recompensa que se obtiene al enviar al menos un snap con otro usuario cada día, como peligrosas. La demanda de Paxton surge tras las acciones legales que ha emprendido contra otras grandes empresas tecnológicas, como TikTok y Roblox, según el comunicado de prensa.
“No permitiré que Snapchat perjudique a nuestros hijos al dirigir un negocio diseñado para que los niños de Tejas se vuelvan adictos a una plataforma llena de contenido obsceno y destructivo”, declaró Paxton. “Los padres tienen el derecho fundamental de conocer los peligros de las aplicaciones que usan sus hijos y de no ser engañados por las compañías de los gigantes tecnológicos.”
Snapchat es una plataforma operada por Snap Inc. para usuarios mayores de 13 años que, según su sitio web, “ofrece a las personas una forma diferente de comunicarse”. Es una de las plataformas de comunicación más grandes del mundo, con más de 946 millones de usuarios en todo el país. Un portavoz de Snap Inc. escribió en un correo electrónico que la compañía se compromete a garantizar la seguridad de la aplicación.
“Estamos totalmente en desacuerdo con la denuncia del fiscal general de Tejas, que fundamentalmente distorsiona el funcionamiento de nuestra plataforma”, escribió el portavoz de Snap Inc. “No existe una única medida o política de seguridad que pueda eliminar todos los riesgos potenciales en línea, al igual que tampoco los hay fuera de línea. Por eso hemos implementado fuertes medidas de seguridad”.
Conner Carlow, estudiante de segundo año de Comunicación, comentó que empezó a usar Snapchat en la secundaria y que nunca encontró la aplicación adictiva.
“Piensas en cualquier videojuego…y tiene rachas y cosas así que te hacen querer volver”, dijo Carlow. “Es una característica típica de las aplicaciones. No entiendo por qué es un problema con Snapchat, pero no con todo lo demás.”
Sin embargo, Carlow comentó que trabaja en una escuela secundaria y ha notado los efectos secundarios negativos de la aplicación, como el acoso cibernético. Él no recomendaría Snapchat para menores de 13 años y, en cambio, recomienda que la gente obtenga la aplicación una vez que llegue a la preparatoria.
“Es una herramienta de comunicación, pero quizás hay demasiado peligro posible para estos niños”, dijo Carlow.
