Después de la muerte de “El Mencho”, el líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación, durante una operación de la Secretaría de Defensa Nacional de México, en la madrugada del domingo 22 de febrero, la respuesta de grupos narcos resultó en caos que interrumpió la vida normal en Jalisco y algunos otros estados. La Guardia Nacional Mexicana averiguo la ubicación de Nemesio Oseguera Cervantes (“El Mencho”) a través de una de sus parejas sentimentales; Guadalupe Moreno Carrillo. Durante el operativo en Tapalpa, quedaron 11 miembros del cartel muertos, 8 en escena y 3 que fallecieron después, incluyendo a “El Mencho”. De las fuerzas especiales mexicanas 3 resultaron heridos.
La respuesta de los grupos narcos empezó menos de 24 horas después de que terminara el operativo, con actos de violencia y destrucción con epicentro en Guadalajara, la capital de Jalisco. Entre estos, hubo reportes de coches quemados y carreteras bloqueadas, los cuales resultaron en la cancelación de vuelos tanto nacionales como internacionales. La violencia se dio en varios estados alrededor de Jalisco, pero se extendió tan lejos como Quintana Roo. Más de 25 vidas uniformadas se perdieron durante los conflictos posteriores.
Elsa Esther Covarrubias salió de su casa el 22 de febrero para correr la “Medio Maratón Internacional de Guadalajara”. Sin embargo, al terminar la carrera, recibió una llamada de sus padres avisandole que no regresara a su casa, ya que las calles estaban cerradas y había violencia cerca de su hogar. En una entrevista con el Texan en Español, habló sobre su experiencia terminando la carrera, diciendo que “por todos lados se escuchaban muchas ambulancias, bomberos, policías, se escuchaban así como muchas sirenas por todos lados”. Compartió que cerca de su casa habían incendiado coches, y que aunque nunca escuchó balazos, sus compañeros de trabajo le comentaron que ellos sí que los habían escuchado.
Ya cuando se había calmado su barrio, regresó a su casa con su familia el lunes 23 de febrero.
También comentó que algunas amistades no pudieron regresar a sus casas después de la carrera por el cierre de la central de autobuses. Covarrubias igualmente compartió que “no tenemos que tomarlo como a la ligera, pero también es seguir con nuestra vida” aunque le daba nervios que volviera a empezar la violencia.
Carlos Luna también compartió su experiencia. Ese día había viajado al zoológico de Guadalajara desde Aguascalientes y se quedó atrapado con sus hijas y otros visitantes. Tuvo que pasar la noche del 22 en el zoológico junto a sus dos hijas de 7 y 18 años. Dijo que alrededor del medio día les comentaron los coordinadores del zoológico de la situación afuera. Carlos dijo que las estaciones de autobús ya no funcionaban y que los coordinadores del zoológico les aconsejaron quedarse en la ciudad “porque las cosas se habían escalado a cosas mayores”.
Carlos regresó a Aguascalientes con sus hijas al día siguiente, aunque en algunas carreteras todavía había bloqueos.
