Nota del Editor: Algunas entrevistas para esta historia se realizaron en inglés y luego se tradujeron al español.
El 2025 ha sido un año de tensión política para muchos. El segundo mandato de la administración Trump, la intervención de ICE y el asesinato del activista conservador Charlie Kirk, son algunos de los eventos que han aumentado la tensión entre la población. Ante esta presión, la comunidad latina no se ha quedado atrás al momento de alzar la voz y hacerse presente en protestas como en “No Kings” (No a los Reyes) el pasado 18 de octubre y “March Against the Trump Compact” (Marcha Contra el Pacto Trump) el 20 de octubre.
Citlaly Perez, estudiante de primer año de gobierno, participó en esta última protesta para denunciar lo que ella percibió como un ataque a la educación superior dada la propuesta que la administración de Trump envió a UT y a otras ocho universidades. Este pacto tiene como finalidad dar prioridad financiera a estas instituciones a cambio de que protejan valores conservadores, limiten la inscripción de estudiantes internacionales y no consideren raza, sexo, ni etnia en el proceso de admisión, entre otros requisitos.
“Creo firmemente que la presencia (de los manifestantes) llega lejos. Solo al participar en esta protesta, tanto si tienes una pancarta o no. Tanto si estás acompañado o solo. Creo que significa mucho simplemente estar aquí porque le estás demostrando a esta administración y al gobierno en general—simplemente al mundo—que eres valioso”, dijo Perez.
Salvador Espinoza, miembro directivo de “Hands Off Central Texas”, explicó la importancia de mantener vivo el activismo a medida que aumenta la polarización política en el país.
“La gente puede estar cansada. Marchó, gritó y aun así nada cambió al final. Pero eso es simplemente la realidad porque nada cambia fácilmente. La gente se une y se organiza. Así que esa realidad es solo una chispa. El fuego de verdad comienza cuando… te unes a una organización y decides seguir asistiendo”, dijo Espinoza.
Como uno de los organizadores principales de “No Kings”, Espinoza reconoció el miedo que existe entre la comunidad latina al momento de protestar.
“Cuando se trata de una pregunta básica cómo ‘¿Qué se hace al enfrentar el miedo? ¿Qué se hace al enfrentar estos sentimientos?’ (La respuesta) Es defenderte, incluso si es para decir ‘no debería tener miedo’. Puede ser suficiente decir ‘la vida no tiene que ser así; las personas como yo no deberían de pasar por esto’”, dijo Espinoza.
La abogada de inmigración Kate Lincoln-Goldfinch, quien ha interactuado cercanamente con la comunidad latina mediante su fundación El Bus Sin Fronteras y que además asistió a “No Kings”, reflexionó sobre la importancia del voto como la forma más efectiva de alzar la voz: “Para cualquier persona, especialmente para los ciudadanos latinos, la forma número uno de hacer que tu voz sea escuchada en este país es ejerciendo tu derecho al voto. Comencemos por ahí.”
Para muchos latinos de primera generación que estuvieron presentes en “No Kings” como Alondra Solis, alzar la voz es un símbolo de libertad para la siguiente generación.
Más allá de expresar frustración por la polarización política actual, está en el interés de muchos latinos como Solis utilizar la libertad de expresión como una herramienta para un mejor futuro.
“No deberías tenerle miedo a alzar la voz. No deberías de temer compartir tu opinión. Sabes, siempre deberías ser tú mismo auténticamente”, dijo Solis y añadió: “Trabajemos por un mejor mañana. Y puede ser difícil a veces, pero siempre valdrá la pena alzar la voz y estar ahí para tu gente”.
