Nota del Editor: Algunas entrevistas para esta historia se realizaron en inglés y luego se tradujeron al español.
Entre discursos cargados de mensajes políticos y momentos históricos para la música latina, la 68ª ceremonia de los premios Grammys de “The Recording Academy”, este pasado domingo 1 de febrero, marcó un cambio cultural en la música comercial. Durante este evento se reúnen algunos de los artistas más influyentes de la industria musical para reconocer sus éxitos, y en este caso, dar luz a la situación migratoria del país.
El premio más importante de la noche, Álbum del Año, fue otorgado al artista puertorriqueño Benito Martínez, mejor conocido por su nombre artístico Bad Bunny. La canción principal llamada “DtMF” tiene más de 1.362 millones de reproducciones al 5 de febrero según la página oficial de Spotify.
“DtMF” es el primer álbum totalmente en español en recibir el premio en esta categoría. En una entrevista realizada por el Texan en Español con el profesor asociado James Gabrillo, experto en musicología y etnomusicología en la escuela Butler de música de UT, explicó que la industria se ha puesto al corriente con las nuevas tendencias musicales, y que por primera vez en la historia de la música popular de E.E.U.U. “el español se usa por defecto”.
Bad Bunny recibió tres Grammys. Sus discursos de aceptación se centraron en la comunidad Latina, la población migrante y el contexto político actual que enfrentan estos grupos minoritarios en Estados Unidos.
Durante su discurso al recibir el premio a Mejor Álbum de Música Urbana, el artista se dirigió directamente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). “Antes de darle gracias a Dios, voy a decir: ICE fuera”, comenzó. “No somos salvajes, no somos animales no somos “aliens” somos seres humanos y somos americanos”.
Posteriormente, al ganar Álbum del Año, dedicó su premio a Puerto Rico y dio la primera mitad de su discurso en español, lo que generó una fuerte reacción entre el público. “Le dedico este premio a todas las personas que tuvieron que dejar su hogar, su tierra, su país para seguir sus sueños,” dijo, “este premio es para ustedes”.
Aunque los discursos políticos en los eventos de entrega de premios no son algo nuevo, el contexto actual ha intensificado su impacto, ya que las redes permiten que éste tipo de eventos se compartan de forma masiva. Es así como Bad Bunny no fue el único artista en volverse un símbolo político del rechazo a ICE; artistas como Justin y Hailey Bieber utilizaron pines de “ICE fuera”, los cuales se han vuelto cada vez más populares esta semana en redes sociales.
“El pop es comercial, claro, pero lo comercial no significa automáticamente que sea apolítico”, explicó el profesor Gabrillo, y añadió que “mainstream” no se siente políticamente neutral en este momento”. Según Gabrillo, para la comunidad hispana, esta nueva visibilidad y el sentido de respaldo por parte del público general pueden funcionar como “una especie de luz de bengala… especialmente para los fans que se sienten solos y de repente ven su realidad nombrada en el escenario más grande”.
Cuando los artistas utilizan símbolos y eventos en ceremonias para dar luz a protestas políticas, “las personas que no vinieron [a los Grammys] por la política terminan hablando de ICE el lunes por la mañana”, dijo Gabrillo.
