Nota del editor: Algunas entrevistas para esta historia se realizaron en inglés y luego se tradujeron al español; su contenido ha permanecido inalterado.
El 8 de marzo es conocido como el día internacional de la mujer. Este año salieron miles de mujeres en la Ciudad de México para protestar contra la desigualdad que existe en el país. Vestidas de morado, miles de mujeres marcharon por las calles, madres e hijas, con la meta de que se escuche su voz contra la violencia.
“Mira, yo tengo muchísimos sentimientos encontrados con el 8M, mucho enojo, mucha rabia, mucha tristeza”, dijo Montserrat Aguilar, la representante del estado de México en la organización de activismo global Women on Fire. Aguilar compartió que este año la marcha fue diferente para ella, ya que atendió con la madre de su mejor amiga, Ana María Serrano, quien fue asesinada por su ex pareja, Allan “N”, hace dos años y medio.
Las marchas ocurrieron por todas las américas, incluyendo una manifestación en el estado de Nuevo México en los Estados Unidos, frente al “Zorro Ranch” de Jeffrey Epstein. A pesar de las muchas protestas, en muchos lugares el 8 de marzo se ha convertido en casi una festividad en vez de un día de protesta.
Valentina Bustos Lopez, una estudiante de actuación en la Ciudad de México había atendido a las protestas desde hacía varios años. Hace un tiempo, comenzó a sentirse alejada del activismo feminista organizado, decidió tomarse un descanso de las protestas, pero este año quería regresar por sí misma. “Creo que todas las mujeres somos libres de ir a luchar por nuestros derechos” y añadió, “y esta marcha, la verdad, me fue como un apapacho, fue como un abrazo”.
Con felicitaciones y flores, el día no solo se usa como una plataforma para el activismo. Valentina comentó que “lamentablemente creo que el 8M, el mundo entero se lo ha tomado ya como un día más… y lo que venga después no importa, es como un 15 de septiembre, pero morado, ¿no?”.
En EE.UU, el día internacional de la mujer suele estar acompañado por campañas comerciales, por ejemplo, “Hallmark” la super franquicia, publicó una lista de “frases empoderadoras” para mandarle a las mujeres el 8 de marzo. Mientras tanto, en México existe un debate sobre la diferencia entre el activismo sostenido y las formas más visibles de participación, especialmente en las redes sociales.
“Vivo en una sociedad retorcida en la que las redes sociales es lo que más importa; los likes, las vistas, qué tan bien se ve a uno, qué tan activista se puede llegar a ver uno”, dijo Aguilar.
Asimismo, Leilani Saldivar, una estudiante de primer año de UT explicó que “fue un día que solo vino y se fue, osea con amigos, nos dimos flores y así pero eso fue todo”. Saldivar comentó que en su comunidad, el 8M se usa para honrar a los movimientos feministas del pasado. “Es una buena manera de reconocer cómo las mujeres fueron tratadas tan horriblemente”, dijo. “En Estados Unidos (el 8M) no es necesariamente común ni nada, pero en realidad casi no es celebrado”.
Sin embargo, en México el 8M no es una forma de conmemorar el pasado, es una lucha por reconocer el presente. Con 10 mujeres asesinadas en promedio al día en México, según la ONU Mujeres, y cada día dos menores, se vuelven madres a manos de hombres de más de 40 años.
El Diccionario de la Lengua Española describe el feminicidio como el “Asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia”, un término que se ha popularizado en México por la frecuencia del crimen. México es el duodécimo país a nivel mundial con más feminicidios diarios, lo cual desencadena protestas como la ocurrida este domingo 8.
La marcha llenó las calles hacía el Centro Histórico en la Ciudad de México, una demostración del dolor de las mujeres afectadas por la violencia misógina. Después de la marcha quedó la pregunta de si cambiará algo, o seguirán peleando para siempre. Valentina dijo que siente que “mucha gente se lo toma como si fuera una moda, y es tristísimo” sobre el impacto de la protesta.
El tema del feminicidio es prevalente en la política mexicana. El jueves pasado la Presidenta Claudia Sheinbaum anunció su intención de presentar una iniciativa para combatir el feminicidio en México.
Independientemente de las causas de sus sufrimientos, todas marcharon por esta causa compartida, como dijo Valentina “Fuí por mi parte y fui a gritar por y para mí, también por hermanas que han sufrido”.
